Dr. Josep Brugada: «Es muy importante que nos relacionemos, evitar la soledad, evitar el ostracismo y encerrarnos en nosotros mismos»
Hoy la cardiología presenta innumerables retos, no solo científicos, sino también en el ámbito de la comunicación en plena expansión digital. Reconocer la información veraz, acudir a fuentes acreditadas y detectar las fake news son asignaturas pendientes, así como lo es el ser capaces de educar desde la infancia en aquellas rutinas que nos ayuden a cuidar de nuestra salud global.
Con motivo del Mes del Corazón, el Dr. Josep Brugada nos aporta su visión sobre estos temas y nos recuerda que la salud cardiovascular pasa por la prevención, por la diagnosis temprana, por una actitud positiva y por un estilo de vida saludable en el que cuidarnos a nosotros mismos y cuidar de nuestro entorno resulta fundamental.
En 2014 usted me comentaba que la medicina avanzaba hacia la predicción, ¿se aplica hoy de manera normalizada? ¿Qué se ha conseguido y qué queda por conseguir en este campo?
Efectivamente, la inteligencia artificial nos está ayudando en cómo podemos predecir que alguien va a tener una determinada patología en los años venideros, porque podemos analizar gran cantidad de datos, podemos utilizarlos de forma inteligente y de forma ética para ver que, efectivamente, hay una serie de patrones que nos describen a pacientes que en el futuro pueden tener problemas y, por tanto, si encaja en uno de estos patrones, el poder predecirlo y el poder decirle a este individuo: cuidado, que usted encaja en ese patrón y es muy probable que usted pueda tener ese tipo de patología, cuide estos factores que podrían todavía desencadenar más o favorecer más que esto ocurra…, yo creo que eso es el gran reto que tenemos como sociedad a nivel de salud pública.
¿Qué ventajas y qué desafíos dibuja la era digital en el campo de la cardiología?
La era digital plantea una serie de ventajas, como el hecho de disponer de toda esa información acumulada, de poder manejarla en beneficio del paciente, que es algo fundamental y algo que ha hecho que avancemos.
Pero, efectivamente, la era digital también plantea muchos retos de protección de datos, de cómo defendemos la privacidad de nuestros pacientes, de cómo se utiliza adecuadamente toda esa información. No simplemente porque alguien nos dé desde una máquina esa información ya vamos a aceptar que es verídica. Hay que implementar todas esas recomendaciones que puedan salir de una información de una inteligencia artificial, por ejemplo, con los criterios clínicos, con los criterios de un médico, con los criterios del sentido común que va a poner un médico especialista en el manejo de toda esta información.
Pero es verdad que el enorme volumen de datos que vamos a disponer en los próximos años puede ser de una autoridad extrema si se utiliza en el buen sentido, en la buena dirección, que es para ayudar al paciente.
También puede ser tremendo si eso se utiliza para beneficio de grandes multinacionales que van a intentar sacar partido de toda esa información para generar más consumo de cualquier tipo. Incluido, lógicamente, el consumo de fármacos y que hay que vigilar extremadamente para que no se utilice.
«El problema de la comunicación actualmente es que las fake news están invadiendo todo. Nadie sabe qué es cierto, qué es falso»
¿Cómo considera que ha evolucionado la comunicación en salud cardiovascular en la última década? ¿Qué retos se plantean en este campo en plena expansión de la inteligencia artificial?
Un reto tremendo es combatir todas las fake news. Es decir, el problema de la comunicación actualmente es que las fake news están invadiendo todo. Nadie sabe qué es cierto, qué es falso.
La inteligencia artificial te permite reproducir o hacer ver que reproduces grandes personajes de la medicina o de cualquier otra cosa de la ciencia diciendo barbaridades y parece que son verdad y simplemente está generado por inteligencia artificial. La gente está consumiendo de manera compulsiva este tipo de información y habrá que poner un freno aquí. Eso va a ser algo tremendo, algo que los gobiernos se van a tener que plantear de forma muy seria, muy, muy, muy seria para ver cómo frenamos toda esa cantidad de noticias falsas, de intoxicación informativa.
Y ese va a ser el gran reto: cómo conseguimos que la información veraz, seria y contrastada sea la que prevalezca en los medios de comunicación.
Cuando ves que incluso desde gobiernos se está alentando a las fake news, y quiero hablar, por ejemplo, de Robert Kennedy en Estados Unidos como Secretario de Estado de Salud, es un antivacunas, es un antitodo, es un anticiencia y además lo va pregonando…, eso genera lógicamente en la sociedad un riesgo tremendo de que esto acabe francamente mal desde el punto de vista de la comunicación a la ciudadanía.
«Básicamente se pueden prevenir todas las enfermedades cardíacas que no tengan un componente meramente genético»
¿Qué enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir y cuáles no?
Básicamente, se pueden prevenir todas las enfermedades cardíacas que no tengan un componente meramente genético, es decir, el componente genético es lo que hemos recibido y eso no podemos cambiarlo.
Es verdad que si tenemos la conciencia de que en nuestra familia hay una enfermedad cardíaca, por ejemplo, muchos infartos de miocardio en todos los varones de la familia y que se va repitiendo ese patrón, esa familia probablemente tiene una predisposición genética a esa enfermedad, por tanto, tiene unos números de lotería que le han sido regalados desde el nacimiento, que es la genética.
Pero lo que tenemos que evitar es que esta gente compre números extras de esta lotería del infarto de miocardio. Es decir, que se cuide, que haga ejercicio, que no fume, que controle su colesterol, su hipertensión, su diabetes, etcétera, con muchísima más intensidad que lo haría alguien que tiene un perfil genético absolutamente normal y que, por tanto, probablemente no tiene que estar extremadamente preocupado porque no tiene estos números extras y puede manejar su vida de forma un poquito más tranquila que aquel que sí sabemos que tiene esa genética que le predispone y a quien hay que advertirle fuertemente de que todos los factores que él añada a ese factor que le ha venido regalado van a ser negativos.
Por tanto, prevenir enfermedades cardíacas, prácticamente todas, todos podemos, con nuestro estilo de vida, nuestra forma de comportarnos, nuestro carácter, nuestra predisposición a cuidar nuestro cuerpo, a cuidar nuestra mente. Todo eso, sin duda alguna, va a ayudar a prevenir muchísimas enfermedades cardíacas.
¿Podrá inteligencia artificial ayudar a la detección temprana de la insuficiencia cardíaca?
Sin ninguna duda, hay varios estudios en marcha de cómo utilizar toda esa información y manejarla en volumen importante. Nos permite ir adaptando nuestros conceptos y la forma en que vemos a un paciente. La inteligencia artificial nos va a ayudar a definir patrones de riesgo, nos va a ayudar a definir elementos a lo mejor muy sensibles, pero poco visibles al ojo humano y que tratados desde un punto de vista de grandes volúmenes de datos nos van a permitir definir algunos elementos de riesgo que nos están pasando desapercibidos y que nos permitan prevenir o predecir qué pacientes podrían en el futuro desarrollar insuficiencia cardíaca y, por tanto, tomar las medidas preventivas adecuadas para evitarlo.
«Los niños tendrían que salir de la escuela con una formación muy sólida, muy contrastada de los elementos básicos de la salud»
Si hablamos de educación en salud cardiovascular, ¿qué queda por hacer?
Deberían ser absolutamente obligatorias las clases de salud en general, de salud cardiovascular, de una dieta sana, de cómo cuidar el cuerpo, de cómo cuidar la mente.
Los niños tendrían que salir de la escuela con una formación muy sólida, muy contrastada de los elementos básicos de la salud, para que cuiden su cuerpo, para que cuiden su vida, para que entiendan los peligros de no hacerlo y evitar precisamente que sean las redes sociales las que les intoxiquen.
Si hablamos de alimentación saludable para nuestro corazón, ¿qué debemos evitar?
En la alimentación hay tantísimas recomendaciones y tantísima variación que yo creo que hay que intentar evitar decir esto es bueno, esto es malo. Está claro qué es lo bueno: tener una dieta variada, tener una dieta sana, tener una dieta con mucha fruta, mucha verdura, muchos elementos de pescado, de pescado azul, un poquito de carne y variar. Control del peso, control de las calorías que tomamos, no engordar, hacer ejercicio físico para eliminar ese exceso de calorías que podamos comer.
¿Se puede tomar café? Sí. ¿Se puede tomar un té? Sí. ¿Se puede tomar chocolate? Sí. Se pueden tomar 25 cafés al día. Seguro que no. ¿Se puede tomar tres litros de vino? Seguro que no. ¿Se puede tomar un vasito de vino cada día con la comida? Pues, evidentemente.
Y todo eso yo creo que hace que la vida sea más agradable, más relajada, estemos más relajados, tengamos una vida social más intensa. Es muy importante que nos relacionemos, evitar la soledad, evitar el ostracismo y encerrarnos en nosotros mismos.
Yo creo que todos esos elementos, al menos en nuestra sociedad mediterránea, son muy importantes y permiten tener una vida mucho más sana, mucho más adecuada, mucho más efectiva desde el punto de vista emocional.
¿En qué medida la obesidad infantil es un factor de riesgo para el corazón?
Sin ninguna duda, es uno de los grandes factores de riesgo, uno de los grandes elementos a combatir. La obesidad no se genera porque sí, se genera por unos malos hábitos y esos hábitos se generan desde la infancia. El que nuestros niños coman sano, coman bien, hagan deporte, sean felices, jueguen, es algo absolutamente fundamental para que su vida futura de adulto sea igual de sana y efectiva.
Si desde pequeños ya nuestros niños están comiendo porquería, están comiendo todo el día alimentos procesados, están comiendo alimentos con mucha cantidad de calorías, de grasas, etcétera, porque eso es lo fácil, le damos eso y no tenemos que preocuparnos de que coman sano, de sentarnos en la mesa, de que coman ensalada, de que coman pescado, etcétera, etcétera, acaba generando un problema que estamos pagando ahora.
Hay sociedades, como la norteamericana, en donde van avanzados en ese tema y donde hemos visto que, efectivamente, la sociedad norteamericana estaba enferma porque desde la obesidad infantil habían llegado ya a la obesidad de los adultos, donde una gran parte de la población tiene un sobrepeso absolutamente descomunal. Y eso es porque de pequeños, de pequeñitos, nadie se ocupó de tratar eso y de prevenir eso.
Esperemos que tengamos aprendida la lección y que entre todos seamos capaces. Ahí las familias son fundamentales. Yo creo que en la familia es fundamental el generar esa cultura de la comida sana, de la comida en común, de sentarse a la mesa y disfrutar de una comida o una cena en familia con alimentos sanos. Eso es básico y fundamental.
Un titular esperanzador para los pacientes que padecen una patología cardíaca…
Un titular esperanzador lo tenemos todos los días. Hemos sido capaces de avanzar tantísimo en los últimos cuatro o cinco décadas en cardiología de cosas que eran impensables, que la gente fallecía sin remedio, entraba en una enfermedad crónica intratable. Hoy en día, tenemos elementos de tratamiento farmacológico, tecnológico, dispositivos para tratar prácticamente todas las enfermedades, para prolongar la vida de la gente y para hacer que tengan una calidad de vida mucho mejor.
Por tanto, la tecnología, la ciencia, la investigación ha permitido cambiar radicalmente cómo tratamos las enfermedades cardíacas hoy en día y, sin duda alguna, vamos a seguir en ese camino. Por tanto, la esperanza es que vamos avanzando. No hay que olvidar una cosa que hemos estado hablando en toda la entrevista, hay una parte muy importante que depende de nosotros, ni de la tecnología ni de los tratamientos, sino de nuestro estilo de vida, de nuestra forma de ser, de cómo nos comportamos con nosotros mismos.
Y un titular realista…
Un titular realista, yo diría que para cuidar tu corazón, primero sé feliz. Segundo, cuida tu cuerpo y todo aquello que te rodea y a todos aquellos que quieres. Relaciónate, ten una vida sana, ten una vida agradable. Sobre todo, sigue todos los consejos de los médicos y de todos los elementos que ofrecen información contrastada. No te fíes nada de internet, no sigas los consejos de internet dados por no sabemos quién sin ningún tipo de control.
Dr. Josep Brugada Terradellas
El Dr. Josep Brugada es una de las figuras más destacadas de la cardiología mundial y una de las voces más respetadas y admiradas de la divulgación médica. Pionero en la aplicación de las técnicas y tecnologías más avanzadas para el tratamiento y la prevención de las enfermedades cardiovasculares, su labor docente, científica e investigadora se refleja en más de 500 artículos publicados en las principales revistas internacionales de medicina y cardiología.
Reconocido con prestigiosos galardones en todo el mundo, el Dr. Josep Brugada es consultor sénior del Hospital Clínic de Barcelona, director de la Unidad de Arritmias Pediátricas del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, consultor sénior del Centro Médico Teknon y de la Clínica Rotger, y director de la Unidad de Arritmias de la plataforma Vitalera. También dirigió el equipo de cardiología deportiva del FC Barcelona y ha sido uno de los principales impulsores de la instalación de desfibriladores en espacios públicos, privados y, muy especialmente, deportivos.
En 1992 describió, junto a sus hermanos, la enfermedad causante de muerte súbita cardíaca que hoy lleva su nombre: el síndrome de Brugada.
Su labor profesional y científica ha sido distinguida con numerosos premios de prestigio internacional, entre ellos el Golden Lionel Award del Venice Arrhythmia Congress; el prestigioso Gran Premio Científico del Institut de France, concedido por la Academia de Ciencias de Francia; el Young Investigator Award del American College of Cardiology (1991); el Premio Fritz Acker de la Sociedad Alemana de Cardiología (2002); el Premio Rey Jaime I de Medicina Clínica (2015); el Premio Josep Trueta, y diversos doctorados honoris causa otorgados por diferentes universidades.
Asesor de referencia en proyectos internacionales, incluidos aquellos relacionados con la medicina digital y la inteligencia artificial, el Dr. Josep Brugada también ejerció como presidente de la European Heart Rhythm Association (EHRA) y como editor asociado del European Heart Journal, desde donde coordinó guías de práctica clínica de aplicación directa en hospitales de todo el mundo.

























