Los vecinos de tres fincas del Putxet no podrán volver a casa hasta 2027

Tres fincas del Putxet seguirán desalojadas hasta 2027 por los trabajos tras el boquete de la L9

Casi dos meses después del boquete provocado durante las obras de la L9 del metro en el Putxet, la vuelta a casa de todos los vecinos afectados todavía tendrá que esperar. Aunque cuatro de las ocho fincas desalojadas inicialmente ya han recuperado la normalidad, tres edificios no podrán recibir de nuevo a sus residentes hasta comienzos de 2027.

Se trata de los inmuebles situados en Rubinstein 2 y 4 y Teodora Lamadrid 3 en el barrio de El Putxet i el Farró, donde todavía deben completarse diferentes actuaciones para estabilizar y consolidar el terreno antes de autorizar el regreso de las familias.

El director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat, Ramon Ramírez, ha explicado que primero será necesario terminar los trabajos de consolidación del terreno y las actuaciones relacionadas con la salida de la tuneladora hacia el exterior. La seguridad de los edificios será el requisito previo para permitir nuevamente el acceso de los vecinos a sus viviendas.

Teodora Lamadrid 5 podrá recuperar la normalidad en octubre

La situación es diferente en el edificio ubicado en Teodora Lamadrid 5. Según ha anunciado la delegada del Gobierno de la Generalitat en Barcelona, Pilar Díaz, los vecinos de esta finca podrán regresar a sus viviendas a mediados de octubre, una vez completadas las actuaciones necesarias.

Hasta el momento, las autoridades han autorizado el retorno a 54 viviendas y ocho locales, lo que supone aproximadamente el 62% del conjunto de inmuebles afectados por el incidente.

Todavía permanecen pendientes de retorno 33 viviendas y otros ocho locales, correspondientes a las zonas en las que los trabajos requieren una intervención más prolongada.

Los trabajos de consolidación avanzan con controles continuos

Durante agosto, las actuaciones realizadas sobre el terreno han evolucionado de manera favorable, aunque los estudios técnicos han confirmado la necesidad de completar determinados trabajos de consolidación y refuerzo.

Las intervenciones pendientes son localizadas y requieren precisión, además de una supervisión técnica constante para garantizar que las condiciones de seguridad sean suficientes antes de autorizar cada retorno.

Ramírez ha señalado que la situación permanece estable según los datos obtenidos mediante los sistemas de auscultación y control instalados en los edificios afectados. Además, está previsto realizar nuevos sondeos y ensayos geofísicos para comprobar la evolución del terreno.

El responsable de Infraestructuras de Movilidad ha indicado que la recuperación de la normalidad será progresiva, puesto que cada edificio presenta unas necesidades y unos plazos de actuación diferentes.

El regreso de las últimas familias está previsto para comienzos de 2027

En las próximas semanas se espera completar las actuaciones necesarias para que puedan volver los residentes de 15 viviendas y un local de Teodora Lamadrid 5.

En cambio, la zona considerada más afectada concentra 18 viviendas y siete locales, que requieren trabajos especializados de mayor complejidad. Durante los próximos cinco meses está previsto ejecutar tareas de relleno de huecos y fisuras con el objetivo de garantizar la estabilidad necesaria.

Si el calendario previsto se mantiene, las familias de estas 18 viviendas podrán regresar a principios de 2027, al mismo tiempo que se recuperará plenamente la actividad de los siete establecimientos ubicados en Rubinstein 2 y 4 y Teodora Lamadrid 3.

Generalitat y Ayuntamiento refuerzan la atención a los afectados

La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona han acordado mantener una actuación coordinada para atender a las familias y comerciantes que continúan afectados por las obras de la L9.

Pilar Díaz ha remarcado que la prioridad de las administraciones es garantizar la seguridad de las personas y ha anunciado un refuerzo de la Oficina de Atención para ofrecer un seguimiento individualizado a quienes todavía permanecen fuera de sus hogares.

Además, se creará una oficina permanente de seguimiento de las obras de la L9, que funcionará como punto de información para vecinos y comerciantes. Este servicio resolverá consultas relacionadas con las obras, sus efectos sobre el entorno y la evolución de los trabajos.

La oficina permanecerá operativa hasta que finalicen las obras de toda la línea, con el objetivo de mantener abiertos los canales de comunicación durante todo el proceso.

Se mejorarán los anticipos de las indemnizaciones

Las administraciones también han trasladado a los afectados que se mejorarán los mecanismos de anticipo de las futuras indemnizaciones para aquellas personas que necesiten disponer de estos recursos antes de que concluya el proceso.

La medida tendrá especial incidencia en las familias y negocios que deberán permanecer fuera de los inmuebles hasta comienzos de 2027. El objetivo es agilizar la tramitación y facilitar apoyo económico durante el periodo de espera.

Mientras tanto, los equipos técnicos continuarán trabajando en la consolidación del terreno y realizando controles sobre los edificios para determinar cuándo pueden autorizarse nuevos retornos con las máximas garantías de seguridad.