La Boqueria afronta una reforma integral para recuperar su esencia como mercado de proximidad
El Mercat de la Boqueria prepara una profunda transformación con el objetivo de reforzar su función como mercado alimentario de proximidad sin renunciar a la singularidad que lo ha convertido en uno de los espacios más reconocibles de Barcelona.
El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto Municipal de Mercados de Barcelona, ya ha completado los estudios técnicos y arquitectónicos necesarios para avanzar con las primeras actuaciones. El proyecto se desarrollará por fases y contempla intervenciones tanto en los espacios comerciales como en la estructura, las instalaciones y los accesos del mercado.
La remodelación cuenta con un presupuesto previsto de más de 12 millones de euros y se ejecutará progresivamente. Las primeras actuaciones comenzarán después del verano, mientras que los trabajos constructivos de mayor alcance están previstos entre 2027 y 2029.
Un nuevo equilibrio entre producto fresco y elaborado
Uno de los elementos centrales de la transformación será el nuevo reglamento interno de funcionamiento, cuya tramitación se inició después del acuerdo alcanzado con los comerciantes y de la aprobación del Consejo Rector del Instituto Municipal de Mercados.
El nuevo marco pretende compatibilizar la elevada afluencia de visitantes con la función tradicional de la Boqueria como mercado de abastecimiento para los vecinos del Raval, Ciutat Vella y el conjunto de Barcelona.
La propuesta establece que la oferta comercial mantenga un 53,73% de producto tradicional y un 46,27% de producto elaborado. Como criterio general, el reglamento fija un mínimo del 50% de producto tradicional y un máximo del 50% de elaborado, aunque contempla cierta flexibilidad en determinadas especialidades.
El acuerdo también determina qué productos tradicionales deberán estar presentes y limita la oferta de productos elaborados a determinadas preparaciones o productos derivados de los alimentos frescos autorizados.
La propuesta cuenta con un amplio respaldo entre los comerciantes. La Asociación de Vendedores de la Boqueria la aprobó con más del 90% de apoyo entre sus asociados.
La reforma mantendrá toda la oferta comercial actual
La transformación no supondrá una reducción de la superficie comercial. La Boqueria conservará sus 1.493,69 metros lineales de oferta, una dimensión que la convierte en el mercado con mayor superficie comercial de la red municipal.
Los operadores que actualmente desarrollan su actividad podrán continuar en el mercado y se mantendrán los diferentes sectores existentes, desde el pescado y el marisco hasta la carne, charcutería, fruta y verdura, aves, panadería, legumbres, conservas, congelados y productos especializados.
El proyecto busca así actualizar y ordenar los espacios sin perder la diversidad comercial que caracteriza históricamente al mercado.
Las primeras obras comenzarán después del verano
La primera fase de las actuaciones físicas se centrará en diferentes mejoras operativas. Uno de los primeros trabajos será la renovación de la iluminación de la zona logística mediante tecnología de bajo consumo.
También está prevista la construcción de nuevos baños públicos dentro de la misma planta del mercado. Los actuales se encuentran en el sótano del edificio de oficinas, por lo que el proyecto permitirá ampliar el espacio disponible, mejorar la accesibilidad y renovar las instalaciones. Además, se incorporará un baño familiar adaptado.
Otra intervención permitirá liberar parte de la planta baja del edificio de oficinas para generar un paso directo entre el interior de la Boqueria y la plaza de la Gardunya. El objetivo es crear un recorrido continuo que facilite el tránsito por la zona central del mercado.
La histórica isla central del pescado cambiará de configuración
Una de las actuaciones más visibles será la reforma de la isla central dedicada al pescado, un espacio histórico dentro de la configuración del mercado.
Durante los trabajos, los comerciantes afectados deberán trasladar temporalmente su actividad a otro espacio con capacidad suficiente, previsiblemente en la plaza de la Gardunya.
La intervención permitirá ganar espacio libre y mejorar la distribución interior, al tiempo que se mantendrá el núcleo central especializado en pescado. El proyecto contempla además la creación de un nuevo pasillo central para mejorar la circulación y aportar mayor amplitud al conjunto.
Para conseguir esta nueva configuración se eliminarán tres manzanas de puestos. Dos de ellas, equivalentes a 20 establecimientos, servirán para liberar espacio, mientras que la tercera, con diez puestos, permitirá ubicar los nuevos baños públicos.
La actuación culminará un proceso de reorganización iniciado hace años y vinculado a la recuperación progresiva de determinadas licencias comerciales para disponer de una distribución más adecuada a las necesidades actuales.
La gran reforma estructural llegará a partir de 2027
La segunda gran etapa del proyecto se desarrollará entre 2027 y 2029 y concentrará las actuaciones constructivas de mayor envergadura.
Entre ellas destaca la sustitución de la actual cubierta de fibrocemento, además de los trabajos necesarios para consolidar y rehabilitar la estructura del mercado y adaptar sus instalaciones a las necesidades actuales y a la normativa vigente.
El Ayuntamiento prevé publicar este otoño la licitación del concurso de proyectos, que contará con un jurado especializado encargado de seleccionar al equipo de arquitectura responsable de desarrollar los proyectos definitivos.
Una vez retirada la cubierta de fibrocemento, también se estudiará la posibilidad de incorporar un sistema de generación de energía solar fotovoltaica, siempre que sea compatible con las características y condicionantes del edificio.
La plaza de la Gardunya tendrá un papel protagonista
La reforma también cambiará la relación de la Boqueria con la plaza de la Gardunya, que actualmente funciona en buena medida como un espacio posterior del mercado.
El proyecto pretende convertir este punto en uno de los accesos principales al equipamiento, junto con las entradas de la Rambla y del Pla de Sant Josep de la Boqueria. Para ello se reformarán tanto la fachada como el acceso desde la plaza.
La actuación busca reforzar la conexión con el barrio del Raval y facilitar que los vecinos puedan utilizar este recorrido como una entrada natural al mercado.
Durante la fase de grandes obras está previsto instalar un mercado provisional para mantener la actividad comercial mientras se interviene en el interior del edificio. Una vez finalizados los trabajos y retirado este equipamiento temporal, la plaza de la Gardunya deberá adquirir un papel más relevante en la configuración del mercado.
También se estudiará la mejora de los cierres perimetrales para reforzar la seguridad y conservación del recinto durante las horas en las que no existe actividad comercial, procurando mantener al mismo tiempo la imagen característica del mercado.
Más de 12 millones para transformar la Boqueria
El conjunto del proyecto contará con una inversión de más de 12 millones de euros, concentrándose más del 90% de esta cantidad en las fases correspondientes a las obras de mayor alcance.
La finalidad de la intervención es doble: consolidar la Boqueria como mercado alimentario de proximidad dentro de la red municipal y preservar su carácter singular en uno de los puntos con mayor actividad turística de Barcelona.
La teniente de alcaldía Raquel Gil ha defendido precisamente la necesidad de encontrar este equilibrio para que el mercado mantenga su identidad sin dejar de funcionar como un mercado tradicional.
El mercado más antiguo de Barcelona
La Boqueria es uno de los mercados más reconocidos internacionalmente y el más antiguo de Barcelona. Las primeras referencias a su existencia se remontan al siglo XIII.
Actualmente cuenta con 188 establecimientos, una cifra que lo sitúa muy por encima de otros grandes mercados de la ciudad, como Sant Antoni, con 56, o Santa Caterina, con 55.
También es el mercado municipal que recibe más visitantes. Durante 2025 registró 22.721.796 visitas, un volumen un 132% superior al de Sant Antoni y un 665% mayor que el registrado por Santa Caterina.
Esta enorme afluencia ha llevado al Ayuntamiento y a los comerciantes a trabajar durante años en la búsqueda de un nuevo equilibrio entre la actividad turística y la función de abastecimiento para los residentes.
Medidas para reducir la presión turística
La reforma se integra en una estrategia municipal más amplia para mejorar la convivencia en el entorno de la Boqueria. Desde 2017, por ejemplo, el mercado limita la entrada de grupos organizados de 15 personas o más durante los viernes y sábados entre abril y octubre.
El Ayuntamiento también ha desplegado agentes cívicos en los alrededores de la plaza de la Gardunya y ha incluido el conjunto formado por el mercado y la plaza entre los 16 Espacios de Gran Afluencia de Barcelona.
La estrategia contempla actuaciones destinadas a reducir los efectos negativos que puede generar la elevada actividad turística y favorecer una mayor presencia del comercio de proximidad.
En este contexto también se han impulsado mejoras en los Jardines del Doctor Fleming, actuaciones en la plaza de la Gardunya y proyectos de rehabilitación en el entorno de los jardines de Rubió i Lluch y la calle del Hospital.
La Boqueria dentro de la red de mercados de Barcelona
La transformación del mercado forma parte de la estrategia general de modernización de la red de mercados municipales de Barcelona, formada por 39 mercados alimentarios distribuidos por diferentes barrios de la ciudad.
Estos equipamientos cumplen una función esencial en el abastecimiento de productos frescos, de calidad y de proximidad, al tiempo que incorporan nuevos servicios como la compra por internet o el reparto a domicilio.
La red municipal se completa con cuatro mercados no alimentarios, que ofrecen productos tan diversos como ropa, antigüedades, juguetes o libros.
Con su reforma, la Boqueria busca adaptarse a las necesidades actuales sin perder los elementos que explican su identidad. La combinación de modernización, actividad comercial tradicional y preservación de su carácter histórico será la clave de esta transformación, que se prolongará durante los próximos años.





























