Desalojan a 14 familias en un edificio de La Sagrera
Este viernes, un total de 14 familias fueron desalojadas del edificio que ocupaban en el barrio de La Sagrera, en Barcelona. Se trata de una finca que en su día albergó a familias de empleados de Adif, la empresa ferroviaria estatal. Tras el realojamiento oficial de los residentes originales, solo quedó en el edificio un hombre, nieto de un antiguo trabajador, que se negó a marcharse. Con el tiempo, las viviendas vacías fueron ocupadas por nuevas familias, sumando alrededor de 30 personas, entre ellas seis menores.
El inmueble sigue siendo propiedad de Adif, que no ha querido ofrecer declaraciones. Al lugar acudieron agentes del SIPHO y una decena de patrullas de ARRO de los Mossos d’Esquadra, tras ser requeridos como apoyo judicial. Según fuentes policiales, no se produjeron incidentes destacables durante el operativo.
Suspendido en desahucio de una mujer y su hijo de tres meses en el Camp de l’Arpa
Un desalojo sin enfrentamientos
Buena parte de las familias ya había comunicado que no presentarían resistencia. Dos de ellas abandonaron el edificio por voluntad propia el miércoles, y muchas de las restantes esperaban la ejecución del desahucio en la calle, con sus pertenencias listas.
Sin embargo, algunas personas sí se negaron a marcharse, lo que obligó a los Mossos a intervenir con herramientas para acceder a las viviendas. Tras ser desalojadas, fueron identificadas por la policía. Las familias afectadas denuncian que no han recibido el documento oficial de desalojo, necesario para acudir a Servicios Sociales y solicitar un alojamiento de emergencia. Temen quedarse sin acceso a estos recursos durante el fin de semana si las oficinas cierran antes de obtener el certificado.
Entidades sociales dan apoyo a las familias
Durante toda la jornada, colectivos en defensa del derecho a la vivienda han acompañado a las familias afectadas por el desalojo del edificio ubicado junto a la futura estación de La Sagrera. La PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) había convocado una movilización previa, difundida a través de redes sociales, para intentar frenar el lanzamiento.
Varios de los manifestantes venían de otro punto de la ciudad, donde ese mismo día estaba previsto el desahucio de una mujer y su bebé de tres meses, que finalmente fue suspendido a la espera de un informe de vulnerabilidad.


































