Adif completa la estabilización del terreno en Montcada y Rodalies inicia las comprobaciones previas
Adif ha dado por finalizados los trabajos de estabilización y relleno del socavón originado durante las obras de soterramiento en Vallbona. Con esta fase completada, la responsabilidad pasa ahora a Rodalies, que deberá verificar que toda la infraestructura ferroviaria reúne las condiciones necesarias para recuperar la circulación de los trenes.
La operadora ferroviaria ha iniciado las conocidas como marchas blancas, una serie de recorridos de prueba entre Sant Andreu Comtal y Montcada i Reixac destinados a comprobar el correcto funcionamiento de las vías, la señalización y el resto de los sistemas ferroviarios.
Estas verificaciones serán determinantes para autorizar la reapertura de las líneas R2, R2 Nord y R11, aunque por el momento no existe una fecha oficial para el restablecimiento del servicio.
La consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha señalado que la previsión es que la circulación pueda recuperarse a lo largo de la próxima semana, siempre que las pruebas ofrezcan resultados satisfactorios.
Adif confirma la estabilidad del terreno
Según ha informado Adif en un comunicado, las inspecciones realizadas tanto en la infraestructura ferroviaria como en los edificios próximos al lugar del incidente no han detectado movimientos ni alteraciones del terreno desde el pasado miércoles.
Los estudios realizados concluyen que la plataforma ferroviaria permanece estable, al igual que las estructuras de las viviendas situadas en el entorno de las obras, lo que supone un paso clave antes de reanudar el tráfico ferroviario.
Una intervención intensiva para sellar el socavón
Desde que se produjo el derrumbe, Adif ha trabajado de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día para asegurar la zona afectada y consolidar el terreno.
En una primera fase se emplearon 365 metros cúbicos de hormigón para reforzar la parte inferior del pozo de ataque utilizado en las obras. Una vez estabilizada esa zona, se procedió al vertido de 1.930 metros cúbicos de mortero, operación que permitió rellenar completamente el hueco generado por el derrumbe.
Para completar la actuación también fue necesario utilizar dos bombas de gran capacidad, cuatro bombas de lodo, grupos electrógenos y diversa maquinaria auxiliar. Además, más de 300 hormigoneras, concretamente unas 320, realizaron viajes continuos desde distintas plantas de producción para suministrar el material necesario.
Durante los trabajos también se modificó temporalmente el recorrido del Rec Comtal, evitando que el agua interfiriera en las labores de relleno y consolidación.
Una vez finalizada la intervención, Adif llevó a cabo diferentes pruebas técnicas sobre la plataforma ferroviaria con el objetivo de confirmar que la infraestructura mantiene su integridad y reúne las condiciones necesarias para retomar el servicio.
Un punto especialmente complejo desde el punto de vista geológico
El área donde se produjo el socavón presenta una elevada complejidad geológica, circunstancia que ya condicionaba el desarrollo de las obras de soterramiento desde su inicio.
La cercanía del río Besòs, la línea subterránea de alta velocidad, el Rec Comtal y la presencia del acuífero del Baix Besòs, con un espesor aproximado de diez metros en esta zona, obligaron a diseñar la nueva infraestructura a 35 metros de profundidad, por debajo del nivel del acuífero.
Para permitir el acceso de maquinaria y materiales se construyó un pozo de ataque, precisamente el punto donde terminó produciéndose el derrumbe.
El aviso que evitó consecuencias personales
Pocos minutos antes del colapso, el encargado de la obra detectó un movimiento anómalo del terreno y ordenó la evacuación inmediata de los trabajadores que se encontraban en el interior del pozo.
Apenas diez minutos después, el terreno cedió y una grúa de obra se precipitó cerca de 20 metros de profundidad, arrastrando también dos grupos electrógenos y una caseta de obra.
Adif ha explicado que todos estos elementos permanecerán enterrados bajo el hormigón, ya que su retirada suponía un riesgo adicional para la estabilidad del terreno y para el desarrollo de las labores de consolidación.
La incidencia en la línea R3 continúa sin fecha de solución
Por otro lado, la circulación de la línea R3 continúa interrumpida debido a una avería en el sistema de regulación del tráfico ferroviario.
Sílvia Paneque ha indicado que esta incidencia forma parte del contexto de las actuaciones e inversiones que se están llevando a cabo en la red de Rodalies, aunque ha reconocido que todavía no existe una previsión oficial por parte de Adif para la recuperación del servicio.
Mientras tanto, los viajeros pueden utilizar los trenes de la línea R4 entre L’Hospitalet de Llobregat y Montcada Bifurcació, además del servicio especial de autobuses habilitado entre Fabra i Puig y La Tor de Querol para reducir las afectaciones a la movilidad.




























