CGT acusa a Glovo de aplicar un nuevo ERE encubierto tras el despido de cientos de repartidores
La sección sindical de Glovo en Confederación General del Trabajo (CGT) ha denunciado que la empresa estaría aplicando un supuesto Expediente de Regulación de Empleo (ERE) encubierto en distintas zonas del Estado español. Según el sindicato, la compañía habría reducido de forma significativa el número de repartidores mediante desconexiones de la aplicación, sanciones y disminución del volumen de trabajo.
CGT sostiene que no es la primera vez que la empresa recurre a este tipo de prácticas para reducir su plantilla sin aplicar procedimientos formales de despido colectivo.
La “operación hambruna” y la reducción de ingresos
El conflicto se remonta a principios de 2025, durante la transición hacia el modelo de contratación laboral de los repartidores. Según el sindicato, muchos riders que aún trabajaban como falsos autónomos fueron desconectados de la aplicación, lo que en la práctica supuso su despido.
Además, la empresa habría reducido el volumen de pedidos asignados a estos repartidores, priorizando a quienes trabajaban a través de subcontratas o “flotas”. Esta estrategia, que el sindicato denomina “operación HAMBRUNA”, provocó una caída drástica de los ingresos de numerosos trabajadores.
Según CGT, algunos repartidores llegaron a percibir apenas 3,5 euros diarios, una situación que tenía como objetivo reducir el número de trabajadores en situación de falsa autonomía antes de proceder a su contratación laboral.
El sindicato presentó una denuncia ante la Inspección de Trabajo el 9 de junio de 2025, denunciando que se trataba de un ERE encubierto. Sin embargo, aseguran que todavía no han recibido respuesta sobre ese procedimiento.

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La laboralización no acabó con la precariedad
En julio de 2025 se hizo efectivo el proceso de laboralización de los repartidores en Glovo, pero, según CGT, los problemas laborales no desaparecieron.
El sindicato denuncia que el modelo de negocio de las plataformas de reparto se basa en condiciones laborales precarias y en la presión por aumentar la cuota de mercado dentro de un sector altamente competitivo.
Este tipo de prácticas, aseguran, no solo se han visto en Glovo, sino también en otras plataformas como Uber Eats o Deliveroo, y generan competencia desleal con empresas que sí cumplen la legislación laboral, como Just Eat o Stuart.
Denuncias por incumplimiento del convenio y sanciones
Tras la laboralización, CGT afirma que la empresa ha continuado vulnerando derechos laborales. Entre las irregularidades denunciadas destacan:
- Incumplimiento del convenio de mensajería
- Sanciones consideradas injustificadas
- Uso de cuentas alquiladas por personas sin documentación
- Persecución sindical
La sección sindical mantuvo reuniones con la empresa el 16 de junio y el 12 de noviembre de 2025, pero aseguran que Glovo se negó a mejorar las condiciones laborales o a cumplir plenamente el convenio.
Ante esta situación, CGT decidió interponer nuevas denuncias ante la Inspección de Trabajo.
Procesos sancionadores contra la empresa
Según el sindicato, la Inspección de Trabajo de Barcelona ha abierto varios expedientes sancionadores contra Glovo a raíz de estas denuncias.
Entre las irregularidades detectadas, la inspección habría constatado que la empresa:
- No respetó el derecho a vacaciones de los repartidores
- No entregó los equipos de protección (EPIs) necesarios
- No informó adecuadamente a los delegados sindicales
Además, CGT sostiene que la empresa habría obstaculizado las investigaciones de la Inspección de Trabajo, aunque, según denuncian, las irregularidades continúan produciéndose.
Conflicto también en Almería
La situación también se ha trasladado a Almería, donde la sección sindical de CGT en Glovo se constituyó en noviembre de 2025.
En enero de 2026, el sindicato obtuvo tres delegados sindicales en las elecciones al comité de empresa, pero asegura que la empresa ha mantenido la misma actitud que en Barcelona: negativa a negociar mejoras laborales y aplicación de sanciones disciplinarias.
CGT también denunció que durante los episodios de fuertes vientos registrados en febrero en la provincia, la empresa no adoptó medidas de seguridad suficientes, lo que, según el sindicato, puso en riesgo la salud de los repartidores.
Reducción de plantilla en Barcelona
En las últimas semanas, CGT denuncia que la empresa ha comenzado a sancionar a miembros de la sección sindical en Almería, una práctica que ya se habría producido en Barcelona.
En esta provincia, el sindicato asegura que la plantilla se ha reducido drásticamente y al menos 300 repartidores han sido despedidos, incluidos varios afiliados de la organización.
Esta reducción, según el sindicato, dificulta la creación de un comité de empresa en la provincia, como ya existe en otros territorios.
Posible conflicto en la Audiencia Nacional
Ante la falta de diálogo con la empresa, las secciones sindicales de CGT en Barcelona y Almería han anunciado que convocarán asambleas con repartidores afiliados y simpatizantes.
El objetivo, explican, es decidir nuevas medidas para escalar el conflicto laboral, entre ellas llevar el caso ante la Audiencia Nacional por la supuesta aplicación de un ERE encubierto.
Además, el sindicato estudia presentar un conflicto colectivo contra Glovo por incumplimiento del convenio laboral.
































