Las kellys se concentran en Sant Jaume por mejores condiciones

Las kellys protestan en la plaza Sant Jaume reclamando mejores condiciones laborales

Las camareras de piso de los hoteles, conocidas como kellys, se han concentrado este martes por la tarde en la plaza de Sant Jaume de Barcelona para denunciar la situación laboral que atraviesa el colectivo y reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo.

Durante la protesta, las trabajadoras han mostrado pancartas con mensajes como “Somos trabajadoras, no esclavas”, “Sin kellys no hay turismo” y “No a la externalización”. Con estas reivindicaciones han querido poner el foco en unas condiciones laborales que, según denuncian, han empeorado mientras la industria turística continúa registrando cifras récord.

Juani Pérez, portavoz de Kellys Unió Catalunya, ha reclamado mayor empatía por parte de la patronal y ha cuestionado que los beneficios generados por la actividad hotelera no se traduzcan en una mejora de las condiciones de quienes sostienen buena parte del trabajo diario en los establecimientos.

Más de una década de movilizaciones

Las trabajadoras llevan más de diez años concentrándose cada 25 de agosto para visibilizar sus reivindicaciones. Aunque consideran que durante este tiempo han conseguido una mayor presencia pública y reconocimiento social, ahora reclaman que esa visibilidad se traduzca en medidas concretas.

El colectivo insiste en que todavía existen problemas estructurales que afectan directamente a la salud, la estabilidad laboral y la calidad de vida de las camareras de piso.

Reclaman más prevención y el fin de las externalizaciones

Entre las principales demandas de las kellys se encuentra el refuerzo de la prevención de riesgos laborales, especialmente ante el desgaste físico asociado a su actividad.

También reclaman evitar la externalización del servicio, reconocer las enfermedades profesionales derivadas de su trabajo y avanzar hacia una reducción de la jornada laboral.

Las trabajadoras consideran que la organización actual del trabajo genera una presión excesiva y denuncian que deben afrontar una carga laboral desproporcionada, una situación que se intensifica durante los meses de verano debido al aumento de la actividad turística.

Denuncian la precariedad y el exceso de trabajo

Durante la concentración, las kellys han definido sus condiciones laborales como “muy precarias” y han utilizado imágenes para mostrar el estado en el que se encuentran algunas de las habitaciones que deben limpiar diariamente.

El colectivo sostiene que el volumen de trabajo que deben asumir no se corresponde con las condiciones laborales que reciben y reclama una mayor implicación por parte de las empresas hoteleras.

“Nos toca salir a recordar, un año más, que seguimos aquí y que seguimos sufriendo”, ha señalado Juani Pérez, poniendo de manifiesto que, pese a los años de reivindicaciones, las trabajadoras consideran que todavía quedan pendientes mejoras importantes.

La concentración de Sant Jaume vuelve así a situar las condiciones laborales de las camareras de piso en el centro del debate sobre el modelo turístico y el empleo en el sector hotelero.