Barcelona honra a Ernest Lluch y reivindica el fortalecimiento de las democracias europeas
En el 25º aniversario del asesinato de Ernest Lluch, Barcelona ha recordado la figura del economista y político, asesinado el 21 de noviembre del año 2000 por defender el diálogo como vía para gestionar la discrepancia. Su legado, lejos de diluirse con el tiempo, se ha consolidado como un referente transversal que trasciende sensibilidades políticas.
Un acto para reconocer un legado que une
El Ayuntamiento de Barcelona, junto con la Fundación Ernest Lluch, celebró un acto conmemorativo bajo el título “El futuro de la Democracia” en el histórico Saló de Cent. La ceremonia reunió a representantes del ámbito político y social, con la asistencia de Rosa Lluch, historiadora e hija del homenajeado, y Ferriol Soria, director de la Fundación.
La sesión estuvo presidida por Raquel Gil, quinta teniente de alcaldía del Área de Derechos Sociales, Promoción Económica, Trabajo, Feminismos y Memoria Democrática, quien subrayó que el pensamiento de Lluch continúa siendo imprescindible: “Sin diálogo no hay política, y sin política no hay herramientas para frenar la intolerancia y construir soluciones compartidas”.
Una reflexión sobre la democracia europea
El homenaje también sirvió para abordar uno de los temas fundamentales para Lluch: la defensa de la democracia como espacio de consenso y convivencia. Para ello, se celebró el diálogo “Los futuros de la democracia”, a cargo de la socióloga Marina Subirats y el filósofo Daniel Innerarity, quienes analizaron los retos actuales de los sistemas democráticos en Europa.
Gil también recordó que Lluch creía profundamente en “el poder transformador de la palabra y en la fuerza de la conversación para avanzar como sociedad”, insistiendo en la necesidad de amplios acuerdos y reformas constantes.
Una fundación que mantiene vivo su compromiso
La Fundación Ernest Lluch continúa trabajando para preservar y proyectar las inquietudes cívicas, políticas y culturales del economista. Su labor se orienta a fortalecer el diálogo entre ciudadanos de Cataluña, España y Europa, con el objetivo de mejorar la calidad democrática, promover la cohesión social y reflexionar sobre la sostenibilidad del sistema público.
En coherencia con su espíritu, la Fundación ha preparado un conjunto de actividades —propias y en colaboración con otras entidades— que recuperan los temas que marcaron la trayectoria de Lluch: el sistema de salud, la democracia, la cohesión social y la defensa de la paz mediante el diálogo inteligente.































