Barcelona refuerza su estrategia de seguridad con la OAF y un ambicioso plan de videovigilancia
El Ayuntamiento de Barcelona está reforzando su estrategia de seguridad mediante un modelo basado en la coordinación directa entre la Guardia Urbana y la Fiscalía, con el objetivo de agilizar diligencias, mejorar el análisis de casos e incrementar la eficacia en la persecución de la multirreincidencia.
En este contexto, el alcalde Jaume Collboni ha visitado la Oficina Adscrita a la Fiscalía (OAF) de la Guardia Urbana, acompañado por la fiscal jefe provincial de Barcelona, Neus Pujal, así como por el teniente de alcalde Albert Batlle y el intendente mayor Pedro Velázquez.
Durante la visita, el alcalde ha subrayado la importancia de un modelo de seguridad que combine coordinación institucional, tecnología y prevención, con el objetivo de reforzar la protección ciudadana y mejorar la respuesta ante la actividad delictiva.
El consistorio ha destacado que el plan de choque contra la multirreincidencia está mostrando resultados positivos, con una reducción del 8,5% en los delitos asociados a este fenómeno durante el último año.
Entre las medidas adoptadas, destaca la puesta en marcha de la Oficina Adscrita a la Fiscalía, que ha convertido a la Guardia Urbana en la primera policía local de España con agentes permanentes ejerciendo funciones de policía judicial, reforzando así la capacidad de respuesta ante delitos reiterados.
El alcalde también ha avanzado la ampliación del sistema de videovigilancia municipal, que contempla la instalación de hasta 500 nuevas cámaras durante el mandato, concebidas tanto como herramienta preventiva como medio de prueba en procedimientos judiciales.
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La Oficina Adscrita a la Fiscalía consolida su actividad
La OAF, en funcionamiento desde el 23 de febrero e integrada por un sargento y cinco agentes, se ha consolidado como un elemento clave en la estructura de seguridad de la ciudad.
En sus primeros cuatro meses de actividad ha gestionado 72 expedientes, de los cuales una parte significativa ya ha sido resuelta, lo que evidencia la eficacia de un modelo basado en la proximidad operativa y la respuesta inmediata.
La unidad actúa como punto de enlace entre la Fiscalía y la Guardia Urbana, facilitando la comunicación, el seguimiento de casos y la coordinación en investigaciones complejas, especialmente aquellas vinculadas a la multirreincidencia.
Una parte relevante del trabajo de la OAF se centra en la atención y protección de víctimas vulnerables, especialmente por motivos de edad, discapacidad o situación social.
La unidad colabora de forma estrecha con fiscalías especializadas y desarrolla actuaciones preprocesales que permiten avanzar en la preparación de casos antes de la intervención formal del Ministerio Fiscal, agilizando así los procedimientos.
También ha intervenido en casos relacionados con violencia de género, reforzando la coordinación institucional y ofreciendo una respuesta más adaptada a las necesidades de las víctimas.
Asimismo, la OAF presta apoyo directo a procedimientos judiciales mediante la ejecución de diligencias urgentes, localización de personas, obtención de información e imágenes, elementos que en muchos casos resultan determinantes para las investigaciones.
Videovigilancia como herramienta estratégica de seguridad
El Ayuntamiento continúa desplegando su Plan de Videovigilancia, concebido como un instrumento clave para la prevención del delito, la mejora de la respuesta operativa y el aumento de la percepción de seguridad.
El plan ya contempla actuaciones en diversos puntos de la ciudad, como el frente marítimo entre plaza del Mar y calle Trelawny, la avenida de la Catedral, la rambla del Raval y la plaza Reial, donde se están instalando nuevas cámaras que se irán activando progresivamente.
Estas intervenciones se suman a otros despliegues ya existentes y a la ampliación prevista en espacios como la Rambla, donde el número de dispositivos se incrementará de forma significativa.
El consistorio también ha elaborado el informe técnico para la instalación de cámaras en el Turó de la Rovira, a la espera del visto bueno de los órganos de control competentes.
Barcelona dispone actualmente de alrededor de 160 cámaras de videovigilancia, una cifra que crecerá de forma progresiva hasta alcanzar hasta 500 nuevos dispositivos en los próximos años, distribuidos en múltiples distritos.
El sistema tiene un doble objetivo: por un lado, actuar como elemento preventivo y disuasorio, y por otro, servir como herramienta de apoyo en investigaciones policiales y judiciales.
Todo el despliegue se realiza bajo supervisión de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña, garantizando el cumplimiento de la normativa y el respeto a los derechos fundamentales.
Hacia un modelo de seguridad integral
La combinación entre la consolidación de la OAF y la expansión de la videovigilancia refleja la apuesta de Barcelona por un modelo de seguridad integral, basado en la cooperación institucional, la innovación tecnológica y la proximidad con la ciudadanía.
Este enfoque busca mejorar la eficacia en la persecución del delito, reforzar la protección de las víctimas y aumentar la confianza ciudadana en los servicios públicos de seguridad, avanzando hacia una ciudad más segura y cohesionada.


































