Barcelona suma 15 viviendas temporales para personas vulnerables

Sant Martí incorpora 15 viviendas temporales para personas y familias en situación de vulnerabilidad

Barcelona cuenta desde ahora con un nuevo recurso residencial destinado a personas y familias que atraviesan situaciones de exclusión social o dificultades para acceder a una vivienda. Se trata del Servicio de Alojamientos Temporales Venezuela, situado en el número 106 de la calle Venezuela, en el distrito de Sant Martí.

El equipamiento ofrece una alternativa residencial temporal para quienes han perdido su hogar o se encuentran en riesgo de exclusión. La iniciativa busca proporcionar un espacio estable y digno desde el que las personas puedan recuperar progresivamente su autonomía y reconstruir su proyecto de vida.

La teniente de alcaldía, Raquel Gil, ha defendido la ampliación de este tipo de recursos ante la complejidad del sinhogarismo. Según ha señalado, el Ayuntamiento quiere seguir generando oportunidades para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan avanzar hacia una mayor autonomía, bienestar y calidad de vida.

En la misma línea, la comisionada de Acción Social, Sonia Fuertes, ha destacado la importancia de combinar el alojamiento con el acompañamiento socioeducativo. El objetivo, según ha explicado, es crear las condiciones necesarias para que las personas puedan avanzar con seguridad, autonomía y dignidad, prestando especial atención al acceso al empleo y a una vivienda estable.

15 viviendas y capacidad para 40 personas

El nuevo servicio dispone de 15 alojamientos, con capacidad máxima para 40 personas. La distribución contempla siete viviendas destinadas a familias de hasta cuatro integrantes, cuatro espacios pensados para parejas y otros cuatro estudios individuales.

Las viviendas están completamente equipadas para cubrir las necesidades de la vida cotidiana y han sido diseñadas para ofrecer un entorno seguro y favorecer una convivencia normalizada. Durante su estancia, las personas usuarias podrán desarrollar sus proyectos personales y familiares con el mayor grado de autonomía posible.

El equipamiento cuenta además con diferentes espacios comunitarios destinados tanto a la convivencia como al acompañamiento socioeducativo. Entre ellos hay una sala para talleres, un espacio infantil, un aula de informática y una sala de reuniones, además de zonas para actividades colectivas, formación, búsqueda de vivienda y apoyo mutuo.

El centro también dispone de un jardín y un huerto urbano comunitario, concebidos como espacios para fomentar la participación y las relaciones entre las personas residentes.

Alojamiento y acompañamiento para recuperar la autonomía

El recurso está dirigido a personas solas, parejas y familias con hijos e hijas a cargo que se encuentren en una situación de exclusión social y tengan dificultades para acceder a una vivienda.

Entre los posibles usuarios se encuentran personas que actualmente no disponen de hogar, aquellas que viven temporalmente en pensiones u otros recursos residenciales y familias que han perdido recientemente su vivienda habitual.

Para acceder a este servicio es necesario estar vinculado a los servicios sociales municipales. A partir de cada situación se establece un plan de intervención individualizado, diseñado conjuntamente con la persona o familia, que contempla objetivos concretos y requiere una participación activa en el proceso de mejora.

El acompañamiento no se limita a proporcionar un techo. Los profesionales trabajan cuestiones como la autonomía personal, la gestión económica, la organización doméstica, la salud, el acceso al mercado laboral y la participación en la comunidad. También se presta apoyo durante el proceso de búsqueda de una solución residencial definitiva.

Una estancia de hasta dos años

La permanencia inicial en estas viviendas puede alcanzar los dos años, con la posibilidad de ampliar la estancia durante un año más en determinados casos.

Durante este periodo se pretende que las personas atendidas puedan consolidar sus avances y adquirir las herramientas necesarias para dar el siguiente paso hacia una vivienda estable o el recurso social que mejor se adapte a sus circunstancias.

Los alojamientos ocupan la planta baja de un edificio promovido por el Instituto Municipal de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (IMAHB). En las plantas superiores se han habilitado 60 viviendas dotacionales para personas mayores y 76 viviendas de alquiler social.

La construcción del conjunto residencial ha supuesto una inversión municipal de más de 18,3 millones de euros, mientras que el coste específico de los alojamientos temporales asciende a 3,7 millones de euros.

Barcelona amplía su red de alojamientos temporales

La puesta en funcionamiento de este servicio se incorpora a una red municipal que ya dispone de cerca de 2.900 plazas de alojamiento temporal para personas que se encuentran en situaciones de sinhogarismo y exclusión social.

El Ayuntamiento ha ido diversificando estos recursos para adaptarlos a las diferentes realidades de las personas atendidas, con alternativas dirigidas específicamente a mujeres, familias, parejas y otros perfiles. La red incluye diferentes modalidades, desde alojamientos individuales y colectivos hasta viviendas con servicios y programas basados en el modelo Housing First.

La previsión municipal es continuar ampliando esta oferta residencial. Hasta 132 nuevos alojamientos se incorporarán progresivamente para atender a personas y familias en situación de sinhogarismo.

Entre los proyectos previstos se encuentra la puesta en marcha progresiva de cinco pisos para jóvenes en situación de sinhogarismo, desarrollados en colaboración con el Pla de Barris, que permitirán disponer de 20 plazas.

Además, están previstos dos nuevos servicios APROP para 2028, que añadirán otros 112 alojamientos destinados a familias, personas solas y jóvenes.

Con estas actuaciones, Barcelona pretende ampliar y diversificar sus recursos residenciales para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan disponer no solo de un alojamiento temporal, sino también del acompañamiento necesario para avanzar hacia una mayor autonomía y una solución habitacional estable.