El Laberinto de Horta, cerrado en pleno verano: cuatro meses de precinto por la peste porcina pese a estar blindado
El parque del Laberinto de Horta continúa cerrado cuatro meses después de su clausura por las medidas de prevención frente a la peste porcina africana. El recinto, integrado en la sierra de Collserola, permanece fuera de servicio desde el pasado 13 de marzo y, según las previsiones actuales, la situación se mantendrá al menos durante todo el verano.
El cierre sorprendió tanto a los responsables de la gestión del espacio como a los visitantes habituales, que dejaron de poder acceder a una de las zonas verdes más singulares de Barcelona, utilizada habitualmente para pasear, descansar y disfrutar de sus áreas de picnic.
Un cierre que ha reducido la actividad de la zona
La clausura del parque ha tenido un impacto directo en la afluencia de visitantes. La reducción del número de personas que se acercan hasta esta zona de la falda de Collserola ha sido especialmente notable y ha afectado también a los negocios vinculados al recinto.
El caso más evidente es el del chiringuito situado junto a la entrada principal, cuya actividad ha caído de forma drástica desde el cierre del parque. A finales de abril, el responsable del establecimiento alertó públicamente de la difícil situación que atravesaba y advirtió de que la falta de clientes podía poner en riesgo la continuidad del negocio.
El concesionario lamentaba que, mientras su actividad quedaba prácticamente paralizada, otros espacios de ocio de la ciudad mantenían su funcionamiento con normalidad.
El Gobierno refuerza el control de la peste porcina africana
El quiosco sigue abierto pese al descenso de visitantes
A pesar de las dificultades, el establecimiento continúa abierto este mes de julio, aunque con una presencia de usuarios muy inferior a la habitual.
Personas relacionadas con la gestión del parque coinciden en señalar que el cierre genera dudas, especialmente porque se trata de un espacio completamente delimitado y con un perímetro cerrado que impediría la entrada de jabalíes.
Según estas fuentes, los animales pueden acceder a zonas próximas como los alrededores del acceso principal o el Velódromo de Horta, pero no tendrían posibilidad de entrar en el interior del recinto.
Debate sobre la necesidad de mantener el precinto
La situación ha abierto un debate sobre la conveniencia de mantener clausurado un espacio que cuenta con medidas físicas de protección frente a la fauna.
Mientras continúan las restricciones en buena parte de Collserola por la vigilancia de la peste porcina africana, desde el entorno del parque consideran que deberían estudiarse alternativas que permitan recuperar la actividad sin comprometer las medidas sanitarias.
El Ayuntamiento ya indicó que analizaría posibles actuaciones para reducir las consecuencias del cierre temporal sobre las actividades afectadas.
Una parte del recinto mantiene actividad cultural
Aunque el parque permanece cerrado al público, una zona del conjunto sí mantiene actividad. El Palacio del Marqués de Alfarràs abre de jueves a domingo con una exposición incluida dentro de las actividades vinculadas a la Capital Mundial de la Arquitectura.
Sin embargo, el resto del recinto histórico y natural continúa esperando la retirada de las restricciones para recuperar la normalidad.






























