Finaliza la primera ola de calor del verano tras varios días de temperaturas extremas

Catalunya cierra la primera ola de calor del verano tras superar los 40 grados en varias zonas

Protección Civil de la Generalitat ha desactivado la alerta del Plan PROCICAT por altas temperaturas, poniendo fin al episodio de calor intenso que ha afectado a Cataluña desde mediados de junio.

Según el Servicio Meteorológico de Cataluña, el episodio comenzó el día 21 en las comarcas de Ponent y se extendió progresivamente al conjunto del territorio, con jornadas marcadas por temperaturas muy elevadas tanto de día como de noche.

Durante el último día del episodio, las temperaturas más altas se registraron en la comarca del Segrià, donde Lleida – la Femosa alcanzó los 40,9 grados y Alcarràs llegó a los 40,7 grados.

En cuanto a las temperaturas nocturnas, también se mantuvieron elevadas, con valores de 24,3 grados tanto en Montserrat – Sant Dimes como en el barrio del Raval de Barcelona, lo que evidencia la persistencia del calor incluso durante la madrugada.

Más de 200 atenciones sanitarias por el calor

El impacto de este episodio se ha reflejado en la actividad sanitaria. Desde la activación de la alerta, el Sistema de Emergencias Médicas ha atendido a 208 personas con afectaciones relacionadas con las altas temperaturas.

De estas intervenciones, más de la mitad requirieron traslado a centros sanitarios mediante ambulancia, mientras que el resto fueron gestionadas a través del servicio telefónico de atención médica.

A pesar del fin de la ola de calor, el riesgo de incendio forestal sigue siendo elevado en varias zonas. Por este motivo, los Bomberos de la Generalitat mantienen un refuerzo operativo en las regiones con mayor riesgo.

Las áreas más sensibles se sitúan en el sur de la región de emergencias de Lleida, con un nivel de riesgo muy alto, y en las Terres de l’Ebre, donde también se mantiene una vigilancia reforzada.

El dispositivo incluye el incremento de unidades de intervención, la apertura de parques de bomberos voluntarios y el refuerzo de las salas de control y de la estructura de mando.

Vigilancia activa pese al descenso de temperaturas

Las autoridades subrayan que, aunque el episodio de calor extremo ha finalizado, las condiciones meteorológicas siguen siendo propicias para incendios forestales, por lo que se mantiene una vigilancia activa y un despliegue preventivo reforzado.

Este episodio pone de relieve la necesidad de mantener dispositivos coordinados ante fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes durante los meses de verano.