Desalojan el asentamiento del Parque de Joan Miró en medio de críticas

Desalojan a una treintena de personas sin hogar del Parque de Joan Miró tras meses de quejas vecinales

El Parque de Joan Miró, en el distrito del Eixample, ha sido escenario este martes del desalojo de un asentamiento donde pernoctaban entre cuarenta y cincuenta personas sin hogar. La actuación ha sido llevada a cabo por la Guàrdia Urbana, con el apoyo de los Mossos d’Esquadra, y con la colaboración de los servicios sociales y equipos de limpieza municipales.

Desde primera hora de la mañana, un amplio dispositivo policial se ha desplegado en la zona, especialmente en los alrededores de la Biblioteca Joan Miró, donde muchas de las personas afectadas habían encontrado refugio bajo los soportales del recinto.

El concejal del distrito, Jordi Valls, ya había adelantado el pasado septiembre que el consistorio estudiaba la mejor manera de intervenir en este espacio, combinando acciones sociales, de limpieza y de seguridad.

Vecinos preocupados por la situación del parque

Durante los últimos meses, el problema del sinhogarismo en el parque se había agravado, generando preocupación en el vecindario. Aunque varios residentes aseguraban que la convivencia era pacífica, reclamaban mejoras en las condiciones de salubridad, como la instalación de baños públicos.

Esta mañana, un grupo de vecinos ha difundido un mensaje solidario pidiendo ayuda para trasladar las pertenencias de las personas desalojadas. Según han explicado, “la policía les ha pedido que retiren sus cosas y un camión se encargará de recoger lo que quede”.

Preocupación por la falta de alternativas

Josefina Mirandes, vecina e integrante de la entidad La Esquerra de l’Eixample Acull, ha expresado su inquietud por la falta de recursos habitacionales para los afectados. “El gran problema de los desalojos es que no se ofrece una alternativa real. ¿Dónde dormirán esta noche o mañana?”, lamentó.

La vecina también destacó que muchos residentes habían colaborado con las personas sin hogar durante meses, y subrayó que, aunque entiende algunas quejas, lo esencial es “ofrecer soluciones de vivienda dignas y sostenibles”. “Siempre se escucha a quienes se quejan, pero no a la mayoría que queremos que estas personas vivan con dignidad”, añadió.

La síndica de greuges pide explicaciones

Hace unas semanas, los vecinos presentaron una queja formal ante la Síndica de Greuges de Catalunya, Esther Giménez-Salinas, por la situación del parque. La defensora ha solicitado recientemente al Ayuntamiento de Barcelona que aclare qué medidas tiene previstas para restablecer la función social y ambiental del espacio, garantizando condiciones de seguridad y dignidad tanto para los usuarios como para el vecindario.