TMB abre por primera vez al público la estación fantasma de Correos

Descubre la estación secreta de Correos en el centenario del metro de Barcelona

Durante las próximas noches de octubre y noviembre, casi 300 personas tendrán la oportunidad de conocer esta estación histórica. Las jornadas permiten contemplar los restos de una infraestructura que formaba parte del segundo ramal de la línea del Gran Metro, activa desde 1934 hasta 1972, cuando se suspendió el servicio entre Jaume I y Correos para iniciar las obras de extensión del túnel de la futura línea.

El acceso se realiza desde la estación de Jaume I, caminando por las vías, ya que Correos no tiene salida directa a la calle. Por ello, las visitas solo pueden llevarse a cabo cuando el metro está detenido y sin tensión eléctrica.

Detalles de las visitas

En octubre se ofrecerán 9 sesiones de 30 minutos, con capacidad para 135 visitantes, mientras que en noviembre se repetirán otros 9 pases, sumando un total de 270 personas en 6 días. La presidenta de TMB, Laia Bonet, destacó que estas visitas reflejan el compromiso de la institución y del Ayuntamiento con el patrimonio de la ciudad y permiten acercar al público espacios poco conocidos del metro de Barcelona.

Dentro de la celebración del centenario, también se abren al público otros lugares emblemáticos como los talleres de Santa Eulàlia y ZAL, la subcentral eléctrica de Mercat Nou, el Centro de Control de Metro o la sala de simuladores de conducción, además de la estación fantasma Gaudí, abierta hace unas semanas.


La estación fantasma de Gaudí abre por primera vez al público en Barcelona

La estación fantasma de Gaudí abre por primera vez al público en Barcelona

 


Orígenes históricos de la estación de Correos

La estación de Correos se inauguró el 20 de febrero de 1934, formando parte del segundo ramal del Gran Metro. Situada al final de la Vía Layetana, frente al edificio de Correos que le da nombre, su construcción buscaba aprovechar los túneles ya existentes en la zona, conocidos como túneles de la Reforma, realizados en 1913.

Características de la estación

La estación contaba con una sola vía y dos naves paralelas de 60 metros de longitud. Una albergaba la vía y un andén estrecho de 1,84 metros, mientras que la otra funcionaba exclusivamente como andén, conectado a la vía mediante diez arcos de tres metros de luz.

Originalmente, su decoración era muy sencilla, pero en 1946 se instalaron luces fluorescentes, siendo la primera estación pública en España en contar con ellas. Posteriormente, la estación se remodeló en 1949 y 1956, ampliando andenes y renovando paredes con baldosas grises, suelo de panot y techo blanco.

Clausura y legado

El 20 de marzo de 1972, la estación cerró definitivamente tras 38 años de servicio, reemplazada por la estación de Barceloneta, más cercana a la estación de Francia. Sin embargo, la antigua infraestructura no desapareció, convirtiéndose en pozo de ventilación y túnel para los trenes, conservando elementos originales como panot, baldosas y anuncios vintage, que hoy contribuyen a su leyenda como lugar enigmático.

‘Abrimos el metro’: una iniciativa para todos

TMB ha organizado visitas gratuitas a ocho espacios distintos de su red de metro con motivo del centenario. Las 5.033 plazas disponibles se agotaron rápidamente. Las estaciones fantasma de Gaudí y Correos recibirán en total 990 visitantes, mientras que otros espacios emblemáticos, como la sala de simuladores, el Centro de Control y los talleres de Santa Eulàlia y ZAL, también abren sus puertas en estas jornadas especiales.