Gràcia estrena renovada área de juegos infantiles en la travessera 253
Este lunes, el espacio entre medianeras de la travessera de Gràcia, 253, en el barrio de la Vila de Gràcia, ha reabierto como área de juegos infantiles, una reapertura muy esperada por los vecinos. El espacio, que anteriormente había sido utilizado como área para perros y se encontraba degradado, ha sido transformado en un lugar agradable, seguro y funcional, generando un nuevo punto de encuentro comunitario.
La remodelación ha incluido la instalación de cuatro elementos de juego pensados para niños pequeños:
- Caballo de muelles: estructura de madera de alerce con muelle de acero inoxidable.
- Balancín pequeño: pieza de madera que fomenta el equilibrio y la coordinación.
- Cabaña de juego: con rampa y tobogán de acero inoxidable, ideal para el juego simbólico y la interacción.
- Estructura de escalada: formada por troncos de rubía, diseñada para la actividad física y el contacto con el entorno natural.
Además, se han mejorado otros aspectos del espacio: se ha instalado una nueva fuente, renovado la vegetación y plantado arbolado que proporciona sombra, así como nuevos parterres y estructuras para plantas trepadoras que cubrirán las medianeras.
Un entorno más seguro y acogedor
El pavimento del área de juegos se ha reemplazado por sablón, un material apto para uso infantil con propiedades amortiguadoras y drenantes, mientras que el resto del espacio aprovecha parte del mobiliario y pavimento existente, integrándose con el entorno de manera armónica.
Este lunes, el espacio entre medianeras de la travessera de Gràcia, 253, en el barrio de la Vila de Gràcia, ha reabierto como área de juegos infantiles, una reapertura muy esperada por los vecinos. El espacio, que anteriormente había sido utilizado como área para perros y se encontraba degradado, ha sido transformado en un lugar agradable, seguro y funcional, generando un nuevo punto de encuentro comunitario.
Valoración del vecindario y autoridades
La primera teniente de alcaldía y concejala de Gràcia, Laia Bonet, celebró la reapertura destacando que el proyecto supone una ganancia para los vecinos, especialmente para los niños en un barrio densamente poblado donde los espacios públicos son limitados. Bonet subrayó que la intervención recupera una zona degradada, aumenta el verde y refuerza la conexión con el entorno urbano.
Una obra muy demandada por la comunidad
El proyecto ha respondido a las peticiones vecinales de transformar el antiguo área de perros en un punto de encuentro para la comunidad, con juegos organizados de forma que aprovechan las zonas de sombra y fomentan la interacción y el desarrollo físico de los más pequeños.

































