Primeras viviendas para personas mayores y para personas con discapacidad intelectual

Primeras viviendas para personas mayores y para personas con discapacidad intelectual, y la primera cooperativa de alquiler

Además de alcanzar máximos históricos en la construcción de vivienda pública protegida esencialmente a través de la promoción directa, el Ayuntamiento de Barcelona intensifica ahora la colaboración con el tercer sector con el impulso de la promoción delegada a las entidades sin ánimo de lucro, fundaciones y cooperativas, que se dedican a la vivienda.

A partir de la firma el pasado otoño de un convenio entre el Consistorio y las entidades que agrupan la promoción de la vivienda social para la cesión de solares municipales, se resuelven ahora las entidades que promoverán y los gestionarán y que, por lo que el Ayuntamiento de Barcelona se convierte en la administración con un programa de colaboración con cooperativas y fundaciones más amplio de Catalunya y España.

Se trata de la puesta en marcha de la primera fase del convenio, por el que el Ayuntamiento cede 12 solares y edificios a rehabilitar, que representan un total de 373 viviendas, asignados a diferentes cooperativas y fundaciones.

El procedimiento establecido en el convenio consiste en que son la Coordinadora de Fundacions d’Habitatge Social  (Cohabitac) y la Federació de Cooperatives d’Habitatges de Catalunya (FCHC), para las promociones destinadas a alquiler, y la Xarxa d’Economia Solidària (XES) y de nuevo la FCHC, para las promociones destinadas a cohabitatge, los actores encargados de convocar y recibir las propuestas de las entidades interesadas.

Una vez recibidas y elevadas las consideradas más adecuadas, la mesa formada por el Ayuntamiento y la Associació de Gestors de Polítiques Socials d’Habitatge de Catalunya (GHS), con mayoría municipal.

Del total de 12 promociones de 373 viviendas previstas para la primera fase del convenio, siete promociones serán de cohabitatge y se han asignado a cooperativas para la construcción de 144 pisos, y cinco serán de alquiler, con un total de 229 pisos, adjudicadas a promociones de alquiler.

Conviene señalar de entre todas las nuevas promociones previstas, las experiencias innovadoras contempladas en esta primera fase del convenio.

En cuanto al cohabitatge, las cooperativas Sostre Cívic i Vida Cooperativa ocuparán de impulsar, respectivamente, cohabitatges para personas mayores y para personas con discapacidad intelectual, unas iniciativas pioneras e innovadoras, largamente reclamadas por el sector de la vivienda cooperativa.

En cuanto al alquiler, el convenio también reservaba promociones donde además de fundaciones también pudieran optar cooperativas de alquiler, una fórmula innovadora sin precedente en la ciudad de Barcelona, ​​en la que las personas arrendatarias pasan a formar parte de la cooperativa y acceden a la gestión de la promoción.

Impulso a la colaboración del sector público con el privado sin ánimo de lucro

Estas asignaciones significan un importante salto de escala respecto el impulso a las iniciativas de cesión de uso llevado a cabo desde el pasado mandato. En Barcelona ya hay dos promociones de cohabitatge en uso.

En total, desde el 2015 se han impulsado un total de 10 promociones y 246 viviendas con la cesión de uso de solares a largo plazo a cooperativas, que sumados a las promociones que ahora se pondrán en marcha se convierten en más de 600 viviendas a través de la promoción delegada.

En una próxima convocatoria prevista para los próximos meses se ampliará el número de suelos y edificios en una segunda fase con diferentes solares para unas 280 viviendas, una lista que se irá ampliando sucesivamente hasta llegar a 1.000 viviendas durante los próximos años.

Tal como establece el convenio, de este millar de pisos, aproximadamente el 60% se destinarán al alquiler asequible y aproximadamente el 40% al cohabitatge, con la garantía de que las personas que terminen viviendo provengan siempre del Registro de Solicitantes de VPO y se mantenga el control público sobre el uso de las viviendas.

Titularidad y control públicos

El Ayuntamiento de Barcelona se reserva la titularidad del suelo y cede, a través del convenio, el derecho de superficie a las cooperativas y fundaciones beneficiarias, con un canon que no se cobrará hasta pasados ​​los primeros 25 años de cesión, a fin de facilitar la viabilidad financiera a los operadores que durante este periodo deberán sufragar los costes de financiación bancaria para ejecutar las obras.

La financiación, además, se completará con las aportaciones de las propias adjudicatarias y de sus socios (en el caso de las cooperativas) y con las subvenciones del Plan Estatal de Vivienda, que cubrirán el 16% del coste, y del propio Ayuntamiento , que cubrirán el 7%. Las entidades adjudicatarias disfrutarán del derecho de superficie por un plazo de 99 años.

A largo plazo, la inversión municipal en forma de subvención a las entidades devolverá a futuros proyectos de promoción delegada.

Una vez las entidades hayan amortizado los créditos que habrán asumido por la promoción de viviendas, además de pagar el canon, deberán destinar el 50% de los resultados de la explotación en el Instituto Municipal de la Vivienda o el órgano que se decida, que a su vez los utilizará para financiar nuevas promociones delegadas de vivienda.

La previsión es que las obras de la primera fase estén en marcha durante 2022 y finalicen durante el 2024. La gestión y promoción delegadas a entidades privadas sin ánimo de lucro permite facilitar y agilizar las redacciones de los proyectos arquitectónicos y los encargos de las obras a empresas constructoras, sin tener que convocar licitaciones públicas, al tiempo que los mecanismos establecidos en el convenio garantizan la transparencia y control públicos.

Primeras viviendas para personas mayores y para personas con discapacidad intelectual