Barcelona activa el Plan Druida contra la venta y consumo de drogas

Barcelona activa el Plan Druida para reforzar la lucha contra la venta y el consumo de drogas en el espacio público

La Guardia Urbana de Barcelona ha puesto en marcha el Pla Druida, una estrategia destinada a reforzar la prevención y actuación frente al consumo y la venta minorista de drogas en la ciudad.

El plan apuesta por una mayor presencia policial en las zonas afectadas, una mejora de la inteligencia operativa y una coordinación más estrecha con los Mossos d’Esquadra y los servicios municipales para hacer frente a situaciones que afectan a la convivencia, la seguridad ciudadana, la salud pública y la seguridad vial.

El objetivo es avanzar hacia un modelo más preventivo que permita detectar nuevas dinámicas, anticiparse a los problemas y actuar con mayor eficacia en los barrios.

Un plan basado en el conocimiento del territorio

La proximidad de la Guardia Urbana permite detectar espacios de consumo, puntos de venta, viviendas problemáticas y situaciones que pueden generar conflictos de convivencia.

El Plan Druida transforma este conocimiento del territorio en una herramienta de prevención mediante el análisis de datos y el seguimiento de las zonas más sensibles, evitando que determinados espacios se consoliden como focos vinculados a las drogas.

Resultados contra la venta y distribución de drogas

La colaboración entre la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra ha permitido desarrollar importantes operaciones contra la actividad relacionada con las drogas.

Durante 2025 se realizaron 110 investigaciones judicializadas, que permitieron desactivar 165 puntos de venta, detener a 210 personas y recuperar 57 viviendas vinculadas a narcopisos.

En estas actuaciones se intervinieron 472 kilos de marihuana, 345 kilos de hachís, más de 9.000 plantas de marihuana, cocaína, heroína, MDMA, crack y otras sustancias.

Durante el primer semestre del año se contabilizaron 90 detenciones, 74 puntos de venta desactivados y 22 domicilios recuperados.

Más vigilancia en puntos conflictivos

Una de las principales líneas del Plan Druida será mantener una intervención continuada en puntos de venta minorista, narcopisos, espacios de consumo reiterado y otros entornos que afecten a la convivencia.

La Guardia Urbana aplicará dispositivos específicos y sistemas de seguimiento del riesgo territorial para adaptar los recursos policiales a la evolución del fenómeno y evitar el desplazamiento de estas actividades a otras zonas.

Inteligencia policial para anticipar nuevos problemas

El plan incorpora un modelo de inteligencia operativa que combina información de actuaciones policiales, incidencias de salud pública, avisos vecinales, controles preventivos y datos de convivencia.

Este análisis permitirá detectar nuevos puntos de riesgo, identificar cambios en los patrones de distribución y decidir dónde reforzar la presencia policial.

El sistema contará con indicadores de seguimiento para evaluar la evolución de los espacios conflictivos y la eficacia de las actuaciones.

Recuperación del espacio público

La actuación policial se complementará con medidas para recuperar calles, plazas y espacios afectados por dinámicas relacionadas con las drogas.

La Guardia Urbana trabajará junto a distritos municipales, servicios de limpieza, mantenimiento, inspección, salud pública y servicios sociales para devolver estos espacios al uso habitual de la ciudadanía.

Más controles de drogas y alcohol al volante

El Plan Druida reforzará los controles de drogas y alcohol para reducir los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos de sustancias.

Los dispositivos se intensificarán en zonas de ocio nocturno, festivales, grandes eventos, accesos a la ciudad y puntos con mayor riesgo de siniestralidad.

Los datos actuales reflejan una reducción del 28% en los incidentes relacionados con la conducción bajo los efectos de drogas y del 24% en las infracciones asociadas.

Inspección de locales y coordinación policial

La Guardia Urbana incrementará las inspecciones en locales, establecimientos y actividades que puedan facilitar el consumo o distribución de drogas o generar problemas de convivencia.

Estas actuaciones se desarrollarán junto a los distritos municipales, servicios de inspección, salud pública y Mossos d’Esquadra para detectar irregularidades y garantizar el cumplimiento de la normativa.

La coordinación entre ambos cuerpos policiales permitirá combinar la investigación contra estructuras organizadas con el conocimiento del territorio y la detección temprana de nuevas dinámicas.