Los Mossos detienen a 18 personas y recuperan 260 móviles en Barcelona

Los Mossos detienen a 18 personas y recuperan más de 260 móviles robados en Barcelona

Los Mossos d’Esquadra han detenido a 18 personas y han recuperado más de 260 teléfonos móviles en el marco de dos investigaciones desarrolladas durante las últimas semanas en Barcelona contra presuntas estructuras dedicadas a la receptación y posterior comercialización de dispositivos sustraídos.

Las pesquisas, dirigidas por la Divisió d’Investigació Criminal (DIC), han permitido localizar varios inmuebles que presuntamente eran utilizados para recibir, almacenar, manipular y distribuir teléfonos procedentes de robos.

Según los investigadores, estas redes desempeñan un papel clave en el circuito delictivo, ya que permiten que los autores de los robos puedan introducir rápidamente los dispositivos sustraídos en el mercado ilegal.

Trece detenidos y más de 140 teléfonos intervenidos

Una de las investigaciones se centró en varios inmuebles situados en Ciutat Vella. El operativo terminó con la detención de 13 personas de entre 22 y 57 años, presuntamente relacionadas con delitos de receptación, estafa y descubrimiento.

La investigación comenzó después de analizar las ubicaciones proporcionadas por víctimas que habían podido localizar sus teléfonos mediante los sistemas de geolocalización. Durante el primer semestre de 2026, las posiciones de más de 70 dispositivos apuntaron a tres inmuebles próximos entre sí en el distrito de Ciutat Vella.

Los investigadores detectaron además que algunos de los terminales cambiaban posteriormente de ubicación y eran trasladados a otros puntos cercanos.

Las pesquisas apuntaron a la existencia de una estructura organizada en la que cada integrante tendría funciones determinadas. Entre ellas estarían la adquisición de teléfonos robados, su traslado entre diferentes inmuebles y su posterior puesta a la venta.

Los teléfonos eran manipulados para acceder a información

Durante la investigación, los agentes detectaron que algunas de las personas implicadas utilizaban las tarjetas SIM de los teléfonos sustraídos con el objetivo de obtener información que pudiera facilitar su desbloqueo.

Según los Mossos, esta actividad también estaría relacionada con intentos de acceso a datos personales y medios de pago vinculados a los dispositivos. Las pesquisas permitieron establecer conexiones con diferentes estafas presuntamente cometidas mediante aplicaciones y sistemas de pago asociados a teléfonos robados.

Con las pruebas reunidas y la correspondiente autorización judicial, los agentes realizaron cinco registros en inmuebles del Eixample y el Raval.

Durante la operación se localizaron más de 140 teléfonos móviles, nueve ordenadores portátiles, dos tabletas y cerca de 3.500 euros en efectivo.

Uno de los pisos registrados ya había sido investigado en el verano de 2025 en otra operación relacionada con la receptación. En aquella ocasión se localizaron cerca de 500 teléfonos móviles.

Más de 30 antecedentes entre los detenidos

De las 13 personas arrestadas, 11 fueron puestas a disposición judicial, mientras que las otras dos quedaron en libertad con la obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando sean requeridas.

En conjunto, los detenidos acumulaban más de 30 antecedentes, algunos de ellos relacionados con delitos de receptación y estafa.

Además, otras tres personas quedaron investigadas por su posible vinculación con los hechos. Durante la actuación policial también fue posible recuperar un inmueble que había sido ocupado ilegalmente y devolverlo a sus propietarios.

Otra investigación detecta un circuito de manipulación y venta

La segunda investigación permitió identificar otro entramado que presuntamente se dedicaba a la adquisición y manipulación de teléfonos móviles robados.

Los investigadores analizaron denuncias, datos de telefonía y las ubicaciones de diferentes terminales y encontraron conexiones entre varios dispositivos sustraídos y dos inmuebles de Barcelona.

Las pesquisas apuntaron a un funcionamiento basado en la recepción, almacenamiento, manipulación y posterior comercialización de los teléfonos. Entre los indicios recopilados figuraba el uso reiterado de tarjetas SIM en terminales denunciados como robados y el envío de mensajes fraudulentos destinados presuntamente a obtener las credenciales necesarias para desbloquear los dispositivos.

Los agentes también detectaron movimientos frecuentes de teléfonos entre los inmuebles investigados, una dinámica que los investigadores consideran compatible con un circuito de compraventa de dispositivos de procedencia ilícita.

La operación terminó con dos registros en inmuebles de Ciutat Vella y cuatro detenciones. Los arrestados tienen entre 26 y 33 años.

En estos registros se intervinieron 120 teléfonos móviles, seis ordenadores portátiles, cuatro tabletas y 20.000 euros en efectivo.

El Plan Kanpai amplía la lucha contra la receptación

Las dos operaciones forman parte de la estrategia de los Mossos d’Esquadra contra las estructuras que intervienen en la receptación de dispositivos electrónicos sustraídos.

Desde julio de 2025, cuando se creó un grupo específico dentro de la DIC para investigar este tipo de delitos, los Mossos han detenido a 47 personas y han recuperado cerca de 2.500 terminales.

Esta línea de actuación se integra en el Plan Kanpai contra la multirreincidencia y busca actuar no solo contra quienes cometen directamente los robos, sino también contra las estructuras que permiten dar salida a los objetos sustraídos.

Desde la puesta en marcha de esta estrategia se han realizado ocho investigaciones. De todos los teléfonos recuperados, aproximadamente un 20 % ha podido ser devuelto a sus propietarios.

Recomendaciones ante el robo de un teléfono móvil

Los Mossos recuerdan que, en caso de sufrir el robo de un teléfono que tenga tarjetas bancarias vinculadas, es importante cancelarlas para evitar un posible uso fraudulento.

También aconsejan desconfiar de mensajes o enlaces sospechosos que soliciten contraseñas, datos personales o información relacionada con el acceso al dispositivo.

Ante un robo, se recomienda presentar denuncia lo antes posible en una comisaría de los Mossos d’Esquadra y aportar el número IMEI del teléfono. Asimismo, es conveniente contactar con la compañía telefónica para solicitar el bloqueo de la línea y de la tarjeta SIM.