El puente de Bac de Roda inicia una rehabilitación que condicionará la circulación durante seis meses
El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado esta semana las obras de mantenimiento y rehabilitación del puente de Bac de Roda, una infraestructura que conecta los distritos de Sant Andreu y Sant Martí por encima de las vías ferroviarias de la zona de la Sagrera.
Los trabajos tendrán una duración aproximada de seis meses y supondrán una inversión de 2,1 millones de euros. La actuación se desarrollará de manera progresiva para intentar reducir las consecuencias sobre la movilidad y mantener el paso de peatones, bicicletas y vehículos durante el periodo de obras.
Para los conductores que utilizan habitualmente este eje, incluidos los profesionales del taxi, será especialmente relevante la organización de las diferentes fases, ya que en determinados momentos se producirán restricciones y desvíos de tráfico.
Siempre habrá al menos un carril abierto
El puente cuenta actualmente con tres carriles de circulación en sentido mar-montaña, además de un carril bici bidireccional y aceras en ambos lados.
Cuando las actuaciones requieran intervenir sobre la parte superior de la infraestructura, será necesario restringir o desviar parcialmente el tráfico en algunos momentos. El Ayuntamiento prevé mantener en todo momento, como mínimo, un carril abierto para los vehículos.
La planificación por fases busca precisamente limitar el impacto sobre la circulación y evitar el cierre completo del puente durante los trabajos.
Cambios para peatones y bicicletas
La movilidad activa también tendrá itinerarios alternativos mientras se desarrollen las obras. El carril bici de doble sentido y los recorridos peatonales estarán debidamente señalizados cuando las actuaciones obliguen a modificar los itinerarios habituales.
Se habilitarán recorridos adaptados y protegidos para garantizar el desplazamiento de peatones y ciclistas con las menores afectaciones posibles.
Actuaciones también durante la noche sobre las vías ferroviarias
Una parte de los trabajos se desarrollará en la zona inferior del tablero del puente. Algunas de estas intervenciones afectarán puntualmente al espacio situado sobre las vías del ferrocarril.
Para minimizar las interferencias con el servicio ferroviario, los cortes necesarios se realizarán durante la noche, acompañados de las medidas de seguridad correspondientes para proteger tanto a los trabajadores como a los usuarios del transporte.
Reparación de hormigón, acero y sistemas de drenaje
La rehabilitación permitirá corregir diferentes problemas acumulados por el paso del tiempo, el uso y actos de vandalismo. Las actuaciones incluirán la reparación de grietas, desconchados, humedades y signos de oxidación detectados en los elementos de hormigón y acero.
Las piezas metálicas que lo necesiten recibirán tratamientos específicos contra la corrosión. También se limpiarán y repararán los sistemas de drenaje, incluidos sumideros, canalizaciones y rigolas laterales.
El proyecto contempla además la reparación de juntas de dilatación en aceras y calzada, junto con actuaciones de limpieza para retirar restos de suciedad, grafitis y vegetación.
Una vez terminadas las reparaciones estructurales, se realizará el repintado completo del puente y se aplicará un tratamiento antigrafiti permanente en los elementos situados hasta tres metros de altura.
Más seguridad y accesibilidad en los recorridos
El proyecto incorpora diferentes medidas para mejorar las condiciones de seguridad y accesibilidad de peatones y ciclistas.
Entre las actuaciones previstas se encuentra la renovación de pavimentos y de los elementos que separan el carril bici de la calzada. Las escaleras de acceso incorporarán superficies antideslizantes y se instalarán botoneras de aviso destinadas a facilitar su utilización por personas con discapacidad visual.
Las barandillas también contarán con mallas de protección de acero inoxidable para impedir que puedan ser escaladas, procurando que esta intervención tenga un impacto visual reducido.
La actuación se completará con la limpieza y puesta a punto de los elementos de iluminación y de las luces ornamentales del puente.
Una renovación también para mejorar la imagen del puente
Además de las intervenciones estructurales y de seguridad, el Ayuntamiento quiere recuperar el aspecto del puente. Para ello se eliminarán pintadas, grafitis, restos de hollín, residuos y vegetación acumulada en diferentes zonas.
También se instalará una malla protectora contra palomas en los puntos considerados más sensibles, diseñada para tener un impacto visual reducido.
Un puente construido en 1987
El puente de Bac de Roda fue proyectado por Santiago Calatrava y construido en 1987 para unir las calles de Felipe II y Bac de Roda, que quedaron separadas por las vías ferroviarias.
La infraestructura fue concebida tanto para la circulación de vehículos y peatones como para contribuir a la transformación urbana de la zona de la Sagrera. Con el paso de las décadas, se ha convertido además en uno de los elementos arquitectónicos reconocibles de esta parte de Barcelona.
La nueva intervención busca prolongar su vida útil y garantizar que pueda continuar prestando servicio con mejores condiciones de seguridad, accesibilidad y conservación.
La actuación forma parte del Plan Endreça
La rehabilitación del puente se integra en el Plan de Mantenimiento Integral (PMI) del Ayuntamiento de Barcelona, incluido a su vez dentro del Plan Endreça.
El programa contempla intervenciones preventivas en otras estructuras viarias de la ciudad, entre ellas los puentes de Vallbona y Meridiana. La inversión prevista en estructuras viarias dentro del programa para 2026 y 2027 asciende a 16,5 millones de euros.
A este presupuesto se añaden actuaciones sobre diferentes estructuras históricas, como el puente de Marina, el viaducto de Vallcarca y las siete fachadas de los antiguos talleres de Renfe del parque del Clot, con una inversión conjunta superior a 9 millones de euros.
El Plan Endreça contempla más de 3.000 actuaciones de mantenimiento, renovación y transformación hasta 2027, con una dotación global de 430 millones de euros.
Para quienes circulen habitualmente por el puente de Bac de Roda, la principal consecuencia durante los próximos meses serán las restricciones puntuales y los cambios de circulación asociados a las distintas fases de la obra, aunque el Ayuntamiento prevé mantener siempre algún carril abierto para garantizar la movilidad.





























