Ferrocarrils celebra los 50 años del soterramiento de Sarrià

Ferrocarrils conmemora medio siglo del soterramiento de Sarrià y la conexión con Reina Elisenda

Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha celebrado el 50 aniversario del soterramiento de la estación de Sarrià y de la entrada en funcionamiento del ramal ferroviario que conecta con Reina Elisenda. La efeméride se ha conmemorado coincidiendo con la Fiesta Mayor de Sarrià, en un acto que también ha contado con la participación de los gigantes de FGC.

El Trenot y la Catenaria han recorrido las calles del barrio hasta llegar a la estación de Reina Elisenda, donde se ha inaugurado una exposición permanente dedicada a este episodio de la historia ferroviaria y urbana de Barcelona.

Ferrocarrils celebra los 50 años del soterramiento de Sarrià

Una exposición permanente sobre la transformación de Sarrià

La muestra, instalada en el andén de la estación de FGC de Reina Elisenda, repasa la construcción del soterramiento y la posterior puesta en servicio del nuevo ramal. La exposición también explica el impacto que estas actuaciones tuvieron en la evolución del barrio y en la conexión de Sarrià con el resto de Barcelona.

La compañía ha querido destacar, además, la relevancia que tuvieron estas obras para los entonces Ferrocarriles de Sarrià en Barcelona (FSB) y para el proceso que culminó, tres años después, con la creación de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya.

La exposición podrá visitarse de manera permanente durante el horario de funcionamiento de la estación.

Durante el acto, el director de Planificación Estratégica y ASG de Ferrocarrils, Carles Casas Esplugas, puso en valor la trascendencia de la actuación, señalando que el soterramiento permitió mejorar la conexión urbana de Sarrià con Barcelona y tuvo un impacto positivo en la calidad de vida de los vecinos.

Casas también destacó que tanto el soterramiento de la estación como la apertura del ramal hacia Reina Elisenda fueron actuaciones determinantes para la evolución posterior de Ferrocarrils.

Un libreto para recuperar la memoria ferroviaria

Coincidiendo con la conmemoración, FGC también ha presentado el libreto histórico “1976-2026. 50 años del soterramiento de la estación de Sarrià y el nuevo ramal en Reina Elisenda”.

La publicación recoge los principales acontecimientos relacionados con unas obras que modificaron tanto el sistema de transporte de la zona alta de Barcelona como la configuración urbana de Sarrià.

Ferrocarrils celebra los 50 años del soterramiento de Sarrià

Una obra de ingeniería que transformó el barrio

El soterramiento de las vías y la apertura del ramal de Reina Elisenda en 1976 supusieron una importante transformación para la movilidad de la zona alta de Barcelona. La actuación permitió eliminar la barrera física que representaban las vías ferroviarias en superficie y contribuyó a mejorar la conexión urbana del barrio.

Los trabajos se realizaron mediante el sistema de construcción “a cielo abierto”, aunque con una dificultad fundamental: el servicio ferroviario debía mantenerse operativo durante las obras.

Mientras avanzaba el soterramiento de la estación principal de Sarrià, los trabajos permitieron excavar aproximadamente 500 metros de nuevo túnel en dirección noroeste para hacer posible la prolongación ferroviaria hacia el paseo de la Reina Elisenda.

El resultado fueron dos estaciones renovadas y prácticamente nuevas que acabarían teniendo un papel destacado dentro de la red de Ferrocarrils.

De los Ferrocarriles de Sarrià a las líneas actuales de FGC

A finales de la década de 1970, Ferrocarrils de Sarrià en Barcelona atravesó una profunda crisis económica. En 1979, la titularidad de la compañía pasó a la Generalitat de Catalunya, un proceso vinculado posteriormente a la creación de Ferrocarrils.

Las estaciones de Sarrià y Reina Elisenda se incorporaron así a la estructura de la nueva red y terminaron convirtiéndose en elementos fundamentales de las actuales líneas L6 Sarrià y L12 Reina Elisenda, integradas en el ámbito del Metro del Vallès.

La importancia de ambas estaciones se mantiene en la actualidad. Durante el último año contabilizado en el texto de origen, Sarrià registró 4,2 millones de viajes, situándose como la tercera estación con mayor volumen de usuarios de la línea Barcelona-Vallès, por detrás de Plaça Catalunya y Provença. Reina Elisenda, por su parte, superó los 451.000 viajes.

La Catenaria y el Trenot, protagonistas de la Fiesta Mayor

La celebración también ha servido para poner en valor la tradición de los gigantes de Ferrocarrils, representados por la Catenaria y el Trenot.

La Catenaria fue presentada durante la Fiesta Mayor de Sarrià del año pasado y representa a una maquinista de FGC. La figura mide 3,5 metros de altura, viste el uniforme actual de la compañía y lleva en la mano la llave utilizada para abrir la cabina de los trenes.

Su nombre fue elegido mediante una votación entre los trabajadores y trabajadoras de Ferrocarrils. La figura busca reflejar también el compromiso de la compañía con la igualdad entre hombres y mujeres, al tiempo que pone de manifiesto que la profesión de maquinista continúa estando mayoritariamente ocupada por hombres.

Por su parte, el Trenot fue creado en 2004 con motivo del 25 aniversario de Ferrocarrils. También mide 3,5 metros y representa a un jefe de estación. Su vestimenta reproduce el uniforme característico de los agentes de estaciones y está acompañado por algunos de sus elementos más representativos: un silbato de dos tonos, un banderín de parada y una gorra de plato.

Los gigantes de FGC recorren Cataluña

La Colla Gegantera de Sarrià es la encargada de custodiar tanto la Catenaria como el Trenot y de acompañarlos en sus participaciones en fiestas populares y pasacalles por diferentes puntos de Cataluña.

Las dos figuras pueden visitarse en la sede del distrito de Sarrià-Sant Gervasi, donde permanecen junto al resto de gigantes de la agrupación.

Con esta conmemoración, Ferrocarrils recupera la memoria de una actuación que, hace cinco décadas, modificó el paisaje urbano y ferroviario de Sarrià y contribuyó a configurar la red de transporte que conecta actualmente este sector de Barcelona con el resto del territorio.