Detenidos dos falsos técnicos del gas por robar joyas a una anciana en Horta-Guinardó

Robo en Horta-Guinardó (Barcelona): detenidos dos falsos revisores del gas tras estafar a una anciana

En el distrito de Horta-Guinardó, en Barcelona, dos personas han sido detenidas tras hacerse pasar por revisores del gas para acceder al domicilio de una mujer de edad avanzada y sustraerle diversas joyas. La víctima, de 86 años, sufrió un engaño telefónico previo que facilitó la comisión del delito.

Los arrestados, un hombre y una mujer de 28 y 23 años, contaban con antecedentes por delitos patrimoniales y ahora se enfrentan a una acusación por hurto, tras ser sorprendidos en plena actuación por los Mossos d’Esquadra.

Un agente fuera de servicio, clave en la intervención

La actuación policial fue posible gracias a la sospecha de un agente de paisano que observó movimientos extraños en un edificio del barrio. El policía detectó cómo una mujer tomaba imágenes del inmueble y posteriormente accedía a él intentando ocultar su rostro con gorra y mascarilla.

Poco después, facilitó la entrada a su cómplice, lo que reforzó las sospechas. Tras alertar a otros efectivos, los agentes acudieron al lugar y sorprendieron a los implicados dentro de la vivienda, encontrando al hombre con varias joyas en su poder.

El engaño: una falsa revisión con amenaza económica

El fraude comenzó con una llamada telefónica en la que una persona, haciéndose pasar por personal técnico del gas, informó a la víctima de una supuesta inspección inminente. Durante la conversación, se le advirtió de que, en caso de no atender la visita, se le impondría una penalización de 300 euros.

Este tipo de engaño, dirigido especialmente a personas mayores, busca generar urgencia y miedo para facilitar el acceso al domicilio.

Un método delictivo que se repite

El caso vuelve a poner de relieve una práctica habitual: delincuentes que simulan ser operarios de servicios básicos para acceder a viviendas y sustraer objetos de valor. En este caso, el botín robado asciende a entre 3.600 y 4.000 euros en joyas.

La rápida intervención policial permitió detener a los sospechosos y recuperar parte de los objetos sustraídos, evitando que el delito tuviera mayores consecuencias.