Los cobros irregulares de algunos taxistas en Montjuïc reavivan las críticas al control del servicio en Barcelona
La noche del 30 de mayo volvió a poner en el foco el funcionamiento del servicio de taxi en Barcelona por parte de algunos piratas, después de que varios usuarios denunciaran prácticas irregulares de cobro en la zona de Montjuïc, a la salida del espectáculo de la Font Màgica.
Según los testimonios recogidos por un taxista honrado –que tiene que realizar un trabajo de inspección que no le corresponde–, algunos conductores ofrecían trayectos urbanos con una tarifa cerrada de 35 euros, una cifra muy superior a la que correspondería con el uso del taxímetro en condiciones normales, donde el mismo recorrido no superaría aproximadamente los 10 euros.
Los afectados explican que varios vehículos se encontraban en la zona con la luz de “libre” activada, pero que al solicitar el servicio los conductores no aplicaban la tarifa oficial.
En su lugar, proponían directamente un precio cerrado, contraviniendo la normativa que obliga a utilizar el taxímetro en todos los trayectos urbanos y a respetar las tarifas establecidas por el Área Metropolitana de Barcelona.
Este tipo de situaciones ha generado malestar entre los usuarios, que consideran que se trata de una práctica abusiva en momentos de alta demanda, especialmente tras eventos multitudinarios.
Grabaciones de usuarios y posible denuncia
Algunos de los usuarios afectados decidieron documentar lo ocurrido mediante grabaciones con teléfono móvil, con la intención de aportar pruebas en una eventual denuncia ante las autoridades competentes.
La normativa vigente establece que cualquier suplemento o precio debe estar regulado y visible, quedando prohibido acordar importes no autorizados fuera del sistema oficial de tarifas.
Críticas del sector y falta de control
Desde el sector del taxi, representantes como la asociación Élite Taxi han advertido de que este tipo de comportamientos no son puntuales y que se repiten en determinados puntos de la ciudad, especialmente en zonas de alta afluencia turística.
La organización señala como factores clave la falta de inspección en calle y la escasez de controles en horario nocturno, tanto por parte del Instituto Metropolitano del Taxi como de los cuerpos policiales.
Puntos críticos y repetición del problema en la ciudad
Según estas denuncias, el fenómeno no se limita a Montjuïc, sino que también se reproduce en otros espacios con gran concentración de visitantes, donde la demanda de transporte es elevada.
Zonas como áreas de ocio o grandes nodos de transporte concentran este tipo de prácticas irregulares, lo que genera preocupación entre profesionales del sector que sí cumplen la normativa, al considerar que estas conductas afectan a la reputación del servicio de taxi en la ciudad.

































