Barcelona refuerza la seguridad con nuevas cámaras de videovigilancia

Barcelona amplía su Plan de Videovigilancia en espacios clave de la ciudad

El Ayuntamiento de Barcelona continúa ampliando su Plan de Videovigilancia, incorporando nuevas cámaras en la plaza Reial y la Avenida de la Catedral. El objetivo es reforzar la prevención de hechos delictivos, mejorar la seguridad ciudadana y agilizar la respuesta ante incidentes graves.

Actualmente, la ciudad cuenta con unas 160 cámaras, la primera instalada en 2001 en la plaza George Orwell. Con el plan en marcha, Barcelona pretende alcanzar 660 cámaras para 2026, situándose al nivel de otras grandes ciudades europeas.

Detalles del despliegue en plazas y avenidas

En la plaza Reial, se instalarán 20 cámaras, distribuidas en el espacio central, los soportales y sus alrededores, incluyendo nuevos báculos para los dispositivos. Por su parte, en la Avenida de la Catedral se colocarán seis cámaras. Las obras en ambos puntos comenzarán este mes y finalizarán en julio.

Paralelamente, continúan los trabajos en otras zonas:

  • Plaza Catalunya: 14 cámaras, con obras iniciadas en noviembre de 2025 y finalización prevista en el primer trimestre de 2026.

  • Paseo Marítimo de la Barceloneta: 12 cámaras, con obras que comienzan en febrero y concluirán en mayo de 2026.

La fase 1 del Plan contempla la instalación de 134 cámaras hasta finales de 2026, especialmente en Ciutat Vella y el Eixample. A lo largo de las cuatro fases previstas, la ciudad contará con 500 cámaras adicionales distribuidas en 34 espacios de todos los distritos entre 2025 y 2027.

Seguridad, prevención y garantías legales

El Ayuntamiento destaca que las cámaras son herramientas complementarias a la presencia policial, ayudando a prevenir delitos, proteger a las víctimas y facilitar investigaciones. El despliegue se realiza con plenas garantías legales, con autorización de la Comisión de Control de Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña, que vela por la proporcionalidad, necesidad y mínima intromisión en la intimidad de los ciudadanos.

Con estas medidas, Barcelona busca aumentar la percepción de seguridad en espacios de alta afluencia y especial vulnerabilidad, combinando tecnología, presencia policial y respeto a los derechos de la ciudadanía.