Nuevo pulmón social en Sants-Montjuïc: así será el equipamiento del Palau del Vestit
El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente el desarrollo de un nuevo equipamiento comunitario en el Palau del Vestit, ubicado en el distrito de Sants-Montjuïc.
El proyecto, integrado en la planificación urbanística del entorno de la Fira, contempla destinar 1.100 m² del edificio a este uso, con una inversión municipal prevista de 2,5 millones de euros.
La iniciativa responde a una demanda histórica del vecindario, que reclama más espacios públicos para actividades sociales, culturales y formativas.
El futuro equipamiento tendrá un carácter polivalente e intergeneracional, abierto tanto a entidades como a la ciudadanía en general, con especial atención a personas mayores y jóvenes.
El proyecto prevé incorporar salas multifuncionales, aulas de formación, espacios para actividad física, zonas de encuentro, cocina comunitaria y áreas de trabajo compartido, con el objetivo de fomentar la cohesión social y la participación vecinal.
Participación ciudadana en la definición del proyecto
El alcalde Jaume Collboni y la concejala Raquel Gil ya han mantenido encuentros con entidades de la Font de la Guatlla y Hostafrancs para explicar la iniciativa.
Además, se pondrá en marcha un proceso participativo para concretar los usos definitivos del equipamiento, garantizando que responda a las necesidades reales del barrio.
Calendario: obras a partir de 2028 y finalización en 2029
El desarrollo del proyecto avanzará en paralelo a la rehabilitación integral del edificio. Durante 2026 se definirá el proyecto ejecutivo y el programa funcional.
Las obras están previstas para el segundo trimestre de 2028, con el objetivo de que el equipamiento esté listo en 2029, coincidiendo con el centenario de la Exposición Internacional de 1929.
Un proyecto que combina modernidad y patrimonio
El Palau del Vestit, construido en 1927 por los arquitectos Josep Maria Jujol y Andrés Calzada, forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.
La intervención buscará preservar su fachada original e integrarla en una propuesta contemporánea, reforzando el valor del conjunto de la Fira de Barcelona como espacio cultural y ciudadano.
El plan urbanístico deberá pasar ahora por el Plenario Municipal y, posteriormente, por la Generalitat para su aprobación definitiva. Este trámite permitirá consolidar un proyecto que aspira a convertirse en un nuevo punto de referencia vecinal en Sants-Montjuïc.































