Barcelona enviará un nuevo convoy humanitario con material esencial a Ucrania
El Ayuntamiento de Barcelona enviará un nuevo convoy municipal de ayuda humanitaria a Ucrania, que partirá el 27 de marzo con material destinado a reforzar infraestructuras básicas y apoyar a la población afectada por la guerra. El envío incluirá ocho generadores eléctricos, dos camiones de autobombas y equipamiento para personas con movilidad reducida.
El anuncio lo ha realizado el alcalde Jaume Collboni durante una recepción institucional en el consistorio, donde ha mantenido un encuentro con Oleksandra Matviichuk, directora de la ONG ucraniana Center for Civil Liberties y Premio Nobel de la Paz 2022, así como con el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, que ha sido testigo directo del conflicto.
Ambos han visitado la ciudad invitados por el Centro de Estudios y Documentación Internacionales de Barcelona (CIDOB) para participar en el ciclo de debates “¿Qué pasa en el mundo? Ucrania, ¿qué paz?”.
Un convoy con material esencial
El nuevo envío humanitario está coordinado por la Dirección de Cooperación Internacional del Ayuntamiento de Barcelona, con la colaboración de Bombers de Barcelona y el Port de Barcelona.
El convoy transportará ocho generadores eléctricos, algunos de gran potencia con formato de generador-remolque. Este material ha sido posible gracias a la colaboración de empresas privadas como Grupo Morillo y Romero Polo.
También se enviarán dos camiones de autobombas y diverso equipamiento para personas con movilidad reducida, procedente del Banco de Movilidad del Instituto Municipal de Personas con Discapacidad.
Con este tipo de iniciativas, Barcelona busca consolidarse como un socio técnico relevante en el futuro proceso de reconstrucción de Ucrania.
Cuatro años de apoyo humanitario
Desde el inicio del conflicto en Ucrania, el Ayuntamiento de Barcelona ha impulsado diversas iniciativas de cooperación y asistencia humanitaria. En estos cuatro años se han organizado tres misiones humanitarias con vehículos de bomberos, incluyendo camiones autobomba y una grúa.
Estos recursos han servido para rescatar personas, estabilizar edificios dañados por los combates y mantener servicios básicos en zonas afectadas por la guerra.
Además, el consistorio ha financiado diferentes proyectos de emergencia a través de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales, centrados en la atención a refugiados, el apoyo a los sistemas sanitarios, la asistencia médica, el acompañamiento emocional a menores y la protección de la infancia.
Una de las acciones más recientes se produjo el 20 de febrero, cuando Barcelona aportó siete generadores eléctricos al corredor humanitario “La Bondad”, una iniciativa impulsada por la Fundación del Convento de Santa Clara y liderada por la religiosa Sor Lucía Caram.
Colaboración con ciudades ucranianas
La capital catalana también ha abierto nuevas vías de cooperación con la ciudad de Járkov para facilitar futuros envíos de ayuda a través del Ministerio de Emergencias de Ucrania.
A finales de 2025, Barcelona firmó una declaración de intenciones con el alcalde de Járkov, Ihor Terekhov, con el objetivo de reforzar la colaboración institucional y canalizar apoyo en el proceso de recuperación del país.
Durante el encuentro en el Ayuntamiento, Jaume Collboni reafirmó además su intención de viajar a Ucrania en los próximos meses, con el propósito de conocer sobre el terreno el despliegue de las misiones municipales y trasladar la solidaridad de la ciudad de Barcelona con el pueblo ucraniano.
Autobuses de Barcelona para apoyar la movilidad en Ucrania
El apoyo de Barcelona también ha llegado al transporte público. Durante 2025, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) envió diez autobuses a Ucrania a través de la Fundación Convento de Santa Clara.
Se trata de vehículos estándar de 12 metros con capacidad para unas 80 personas, que actualmente ayudan a garantizar la movilidad en zonas afectadas por el conflicto. Estos autobuses se utilizan para transportar a niños y jóvenes a centros educativos, trasladar a personas heridas y reforzar el transporte público en grandes ciudades afectadas por la guerra.































