Barcelona, epicentro de una red que movía móviles robados a escala internacional

Desmanteladas varias redes que exportaban móviles robados de Barcelona a Marruecos y China

Los Mossos d’Esquadra ha desarticulado varias organizaciones criminales que controlaban el mercado ilícito de móviles sustraídos en Barcelona. Los dispositivos robados eran revendidos y enviados a países como Marruecos y China, revelando una trama internacional de receptación, estafa y cibercrimen.

La operación se enmarca dentro del Plan Kanpai, que combina vigilancia en la calle con investigaciones criminales para golpear de raíz las estructuras que sostienen la multirreincidencia. En total, se han detenido 20 personas de entre 30 y 40 años, se han realizado 11 registros y se han recuperado más de 1.000 teléfonos móviles valorados en más de 400.000 euros en el mercado negro.

Redes que actuaban en múltiples niveles

Los Mossos identificaron distintas células delictivas: receptadores, estafadores y ciberdelincuentes. Mientras unos compraban y revendían los teléfonos robados, otros enviaban enlaces fraudulentos (phishing) a las víctimas para acceder a sus cuentas bancarias. Estas estafas se consumaban rápidamente con compras en comercios que cooperaban con la trama.

En uno de los golpes más importantes contra la receptación en Catalunya, la investigación destapó cómo se triangulaban móviles robados entre diferentes domicilios del barrio del Raval antes de acabar en manos de receptadores internacionales. Gracias a la geolocalización de los terminales, algunos acabaron ubicados en Marruecos y China.

Más de 27.000 móviles robados en 6 meses

En Cataluña se roban 155 móviles al día. Solo en el primer semestre de este año se han sustraído cerca de 28.000 terminales, con 1.180 detenciones, casi la mitad en Barcelona. Esta red desmantelada tenía capacidad para mover cientos de teléfonos al mes.

Durante la operación también se incautaron 74 ordenadores, 32 tabletas, 15 datáfonos y más de 43.000 euros en efectivo. El área de cibercrimen de los Mossos fue clave para localizar a los responsables de generar el malware usado en las estafas. Tres de ellos fueron detenidos en Sabadell el pasado mayo.

Más allá del robo: estafas y suplantación

Una vez robado el teléfono, muchas víctimas recibían mensajes que suplantaban a servicios oficiales solicitando contraseñas o datos bancarios. Con esa información, los delincuentes accedían al dispositivo y realizaban compras con las tarjetas vinculadas. Se han documentado al menos 20 estafas por un valor superior a los 25.000 euros.

Algunos dispositivos fueron localizados en la comisaría de Les Corts, desde donde se trabaja para devolverlos a sus propietarios. En muchos casos, no se dispone de número IMEI ni se ha presentado denuncia, por lo que los Mossos habilitarán próximamente un apartado en su web para ayudar a identificar y reclamar los teléfonos recuperados.

Recomendaciones de seguridad

  • En caso de robo, cancelar de inmediato las tarjetas bancarias vinculadas al móvil.
  • Desconfiar de enlaces o mensajes sospechosos que soliciten datos personales o contraseñas.
  • Denunciar rápidamente en cualquier comisaría de Mossos d’Esquadra, facilitando el IMEI del dispositivo.
  • Solicitar el bloqueo de la línea y la tarjeta SIM a la compañía telefónica.