Nuevo espacio verde en Horta-Guinardó recuperando un antiguo torrente

Barcelona inicia un nuevo parque en Horta-Guinardó recuperando el antiguo torrent de Lligalbé

El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado la construcción de un nuevo espacio verde en el distrito de Horta-Guinardó, situado entre las calles de Lepant y Padilla, en una zona hasta ahora degradada y poco definida urbanísticamente. El proyecto tiene como eje central la recuperación del trazado histórico del antiguo torrent de Lligalbé, un elemento natural prácticamente desaparecido con la urbanización de la ciudad.

Esta actuación busca transformar un ámbito fragmentado y con usos provisionales en un entorno más ordenado, accesible y orientado al uso vecinal.

El ámbito donde se actúa ha estado durante años marcado por la mezcla de solares, aparcamientos improvisados y terrenos sin urbanizar, una situación que dificultaba su integración en el tejido urbano del Baix Guinardó.

Con las obras en marcha, este espacio pasará a convertirse en una zona verde de nueva creación que permitirá coser urbanísticamente la manzana y generar continuidad entre calles que actualmente presentan discontinuidades.

El proyecto no solo introduce vegetación, sino que redefine completamente el espacio, eliminando usos informales y creando un entorno pensado para el paseo, la estancia y la convivencia vecinal.

Nuevo espacio verde en Horta-Guinardó recuperando un antiguo torrente

Recuperación del trazado del antiguo torrent de Lligalbé

Uno de los aspectos más singulares de la intervención es la voluntad de rescatar la memoria histórica del lugar mediante la reinterpretación del antiguo torrent de Lligalbé.

Este antiguo curso de agua, que atravesaba la zona antes de la expansión urbana, seguía aproximadamente el eje de la actual calle Lepant y es uno de los pocos rastros históricos del paisaje natural previo al plan Cerdà.

El nuevo diseño del espacio verde incorpora este trazado como elemento estructurador, lo que permite combinar renaturalización urbana con recuperación patrimonial, dando identidad propia al nuevo parque.

La actuación dará lugar a un espacio verde de dimensiones relevantes, con más de 3.000 metros cuadrados de superficie, lo que supone una mejora significativa en un barrio con escasez de grandes zonas ajardinadas.

El futuro parque incluirá zonas de estancia, espacios de descanso y áreas pensadas para el uso cotidiano del vecindario. Además, se prioriza la permeabilidad del espacio, facilitando el paso entre diferentes puntos del barrio y mejorando la conectividad peatonal.

Reordenación urbanística compleja tras años de bloqueo

El desarrollo del proyecto ha requerido una reordenación urbanística previa compleja, debido a la coexistencia de terrenos públicos y privados, así como a la necesidad de redefinir la estructura de la manzana.

Durante años, este ámbito había quedado pendiente de transformación por la dificultad de alcanzar acuerdos y por las características irregulares del espacio. La intervención actual desbloquea esta situación y permite avanzar hacia una solución definitiva.

Renaturalización y mejora del entorno urbano

Más allá de la creación de un parque, el proyecto responde a una estrategia más amplia de ciudad orientada a la renaturalización del espacio urbano, la mejora ambiental y la recuperación de elementos históricos del territorio.

La incorporación de vegetación, la eliminación de superficies duras innecesarias y la reorganización del espacio contribuyen a generar un entorno más saludable, con mayor calidad urbana y mejor adaptado al uso ciudadano.

Con esta actuación, Barcelona convierte un espacio residual en un nuevo punto de referencia para el barrio, integrando historia, urbanismo y naturaleza en un mismo proyecto.

El resultado será un entorno que no solo mejora la imagen urbana, sino que también refuerza la vida comunitaria y el uso cotidiano del espacio público, en línea con el modelo de ciudad más verde y habitable que impulsa el consistorio.