Crisis en las bibliotecas de Barcelona tras el fin de las negociaciones laborales
El Ayuntamiento de Barcelona ha dado por finalizadas las negociaciones para la integración de la plantilla del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona en el convenio municipal. Esta decisión agrava el conflicto laboral y pone en riesgo la continuidad del servicio. La situación se considera especialmente delicada en pleno periodo de exámenes y con el aumento de las temperaturas, cuando las bibliotecas funcionan como espacios de estudio y también como refugios climáticos esenciales, sobre todo para los colectivos más vulnerables y los barrios con menos recursos.
El pasado miércoles, el Comité de Empresa presentó una contrapropuesta de acuerdo que había sido previamente validada por la plantilla en asamblea, con la intención de seguir negociando en la reunión prevista para el viernes 5. Sin embargo, durante la mesa de negociación, tanto el Ayuntamiento como el Consorcio rechazaron todas las reivindicaciones y comunicaron el cierre del proceso negociador.
Según la representación de la plantilla, la Gerencia respondió con un rechazo absoluto a demandas laborales consideradas básicas, como la equiparación de las tablas retributivas entre categorías profesionales con el resto del Ayuntamiento o la garantía de mantenimiento salarial para el personal de fin de semana.
Además, denuncian que se mantuvieron propuestas que consideran fuera del marco legal, como la aplicación de un plan de absentismo vinculado al complemento de festividad o la conservación de jornadas laborales superiores a nueve horas. Ante la falta de acuerdo, se informó de que la plantilla —que tenía previsto un proceso de funcionarización dentro del convenio— pasará ahora a regirse por el Estatuto de los Trabajadores.
Críticas sindicales y cierre unilateral del proceso
El Comité de Empresa ha denunciado la gravedad de la decisión, que interpreta como una ruptura unilateral del proceso de negociación y un desprecio a los espacios de diálogo para resolver el conflicto laboral. Este posicionamiento llega después de que el Pleno extraordinario del 29 de mayo aprobara abrir vías de diálogo con los sectores municipales en huelga, y de que la Sindicatura de Greuges instara a las partes a negociar.
Lejos de atender estas recomendaciones, la Gerencia habría optado por bloquear cualquier posibilidad de acuerdo. Desde la representación de la plantilla se considera irresponsable cerrar la negociación sin agotar las vías de consenso, especialmente en un contexto en el que la huelga indefinida ya está afectando de forma significativa al servicio y podría provocar el cierre parcial de equipamientos en un momento de alta demanda ciudadana.
Movilización y tensión durante la jornada de huelga
La jornada del 5 de junio ha estado marcada por el inicio de la huelga indefinida en las bibliotecas públicas de Catalunya. En el marco de una movilización unitaria del sector, cerca de medio millar de personas se han manifestado por las calles de Barcelona. Al final del recorrido, el grupo se ha concentrado frente al edificio Novísimo, en la plaza de Sant Miquel, donde se celebraba la mesa de negociación.
Tras conocerse la decisión de romper las negociaciones, parte de las manifestantes intentó acceder al edificio para expresar su rechazo. En ese momento, la Guardia Urbana de Barcelona intervino con cargas y uso de porras extensibles contra las trabajadoras concentradas, según denuncian los organizadores.
El Comité de Empresa ha condenado tanto la ruptura del diálogo como la actuación policial durante la protesta, que califica de desproporcionada frente a una movilización legítima. Al mismo tiempo, mantiene su disposición a retomar la negociación y reclama responsabilidad institucional para encauzar el conflicto.
Está prevista una asamblea y concentración el lunes 8 de junio a las 11 horas en la plaza de Sant Jaume, donde la plantilla evaluará la situación y definirá los próximos pasos de la movilización.






























