Desahucian a una familia con dos menores en el Raval pese a su situación de vulnerabilidad
Una familia con dos hijos menores ha sido finalmente desalojada de su vivienda en el barrio de El Raval, en Barcelona, a pesar de las protestas vecinales y de los intentos previos por frenar el lanzamiento.
El desahucio se ha ejecutado este jueves por la mañana en la calle de la Petxina, después de varios aplazamientos y de una primera convocatoria de protesta que ya intentó impedirlo días antes.
Diversos colectivos sociales, sindicatos de vivienda y entidades del barrio se habían movilizado para evitar el desalojo, especialmente por la situación de vulnerabilidad de la familia.
Entre los afectados hay dos menores de cinco y ocho años, uno de ellos con trastorno del espectro autista, lo que había intensificado las demandas para paralizar el proceso y buscar una solución alternativa.
Una familia en la Mesa de Emergencia desde 2022
Según fuentes del entorno social, la familia está inscrita en la Mesa de Emergencia desde 2022, un recurso destinado a casos de especial vulnerabilidad que esperan la adjudicación de vivienda pública.
Desde el colectivo Docents 080, su representante, Anna Pérez, ha señalado que la familia llevaba años esperando una solución habitacional y que en los próximos meses podía recibir una vivienda.
Intentos fallidos de acuerdo con la propiedad
Durante este tiempo, los servicios municipales han tratado de mediar con la propiedad del inmueble para evitar el desahucio.
El Ayuntamiento propuso en 2024 un acuerdo de pago temporal hasta la adjudicación de una vivienda pública, que fue rechazado. Posteriormente, en 2026, se planteó una nueva propuesta para que la familia pudiera permanecer en el piso mediante el pago de una cantidad pactada, iniciativa que tampoco prosperó.
Desde el consistorio se subraya que se han agotado las vías de negociación, pero que la propiedad mantuvo en todo momento su intención de continuar con el procedimiento judicial.
Alojamiento de emergencia como única alternativa
Tras el desalojo, la familia ha recibido como primera opción un recurso de urgencia a través del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona.
El Ayuntamiento estudia ahora otras alternativas, como un alojamiento temporal de urgencia o ayudas económicas, mientras se sigue a la espera de una solución más estable.
Un caso que refleja la tensión del acceso a la vivienda
Este desahucio vuelve a poner sobre la mesa las dificultades de acceso a la vivienda en la ciudad y los límites de los mecanismos de protección existentes.
Situaciones como esta evidencian la tensión entre los procedimientos judiciales, la propiedad privada y la necesidad de garantizar soluciones habitacionales para familias en situación de vulnerabilidad, especialmente cuando hay menores implicados.






























