Barcelona impulsa la transformación de la Marina con una inversión de 50M €

Barcelona impulsa el Pla de Barris de la Marina con una inversión de 50 millones hasta 2028

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el Pla de Barris singular de la Marina, una iniciativa estratégica que movilizará hasta 50 millones de euros de inversión pública hasta 2028 para guiar la transformación de este ámbito urbano.

El plan se plantea como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida, reforzar la cohesión social y anticipar los efectos del crecimiento urbano, en un territorio que experimentará una profunda evolución en los próximos años.

El ámbito de la Marina —que incluye la Marina del Prat Vermell y la Marina del Port, en el distrito de Sants-Montjuïc— se encuentra en un proceso de cambio estructural que implicará la llegada de cerca de 30.000 nuevos residentes.

Este crecimiento responde a la transformación progresiva de antiguos espacios industriales en un modelo urbano mixto que combina vivienda, actividad económica y equipamientos. El objetivo del plan es garantizar que tanto la población actual como la futura dispongan de servicios, espacios públicos y movilidad adecuados, evitando desequilibrios durante este proceso.

Tres ejes estratégicos para definir la Marina de 2035

El plan articula su intervención en torno a tres grandes ámbitos: el urbano-ambiental, el socioeducativo y el socioeconómico, con una visión a largo plazo que sitúa el horizonte en 2035.

La estrategia busca coordinar la acción de administraciones, agentes económicos y tejido vecinal para construir un modelo de barrio más cohesionado, sostenible y con mayores oportunidades.

El alcalde Jaume Collboni ha destacado que el objetivo es “vertebrar y conectar los barrios de la Marina, garantizando vivienda asequible y un entorno urbano adaptado a los retos climáticos y sociales”.

Principales motores de cambio del plan

Entre las actuaciones más relevantes destaca la transformación del paseo de la Zona Franca, que pasará de ser un eje viario a convertirse en un espacio cívico con mayor presencia peatonal, actividad comercial y zonas verdes.

El plan también apuesta por la construcción de vivienda protegida, especialmente en la Marina del Prat Vermell, con diversas fórmulas de acceso como alquiler asequible o social.

En el ámbito educativo, se impulsará la formación postobligatoria para retener talento en el territorio y mejorar la empleabilidad, aprovechando la proximidad de centros formativos y polos económicos.

Asimismo, se promoverá la ocupación de calidad, reforzando los vínculos entre el tejido empresarial y la población local, en un entorno marcado por la presencia de grandes actores como Fira de Barcelona o el Puerto de Barcelona.

Activación económica y vida de barrio

El plan incluye también medidas para dinamizar la actividad económica de proximidad, como la activación de locales en planta baja de titularidad pública, especialmente en zonas en desarrollo como el Prat Vermell.

Esta estrategia busca evitar la falta de servicios en fases iniciales de urbanización y fomentar un modelo de barrio con comercio de proximidad, actividad social y oportunidades laborales.

Un plan con mirada a corto, medio y largo plazo

El despliegue del plan se organiza en distintas fases: un primer periodo entre 2025 y 2028 con actuaciones concretas y presupuesto asignado; una fase de desarrollo hasta 2031; y una etapa final de consolidación hasta 2035.

En el corto plazo se prevén 43 actuaciones, que incluyen mejoras en movilidad, nuevos equipamientos, proyectos educativos y programas de inserción laboral.

Participación y gobernanza compartida

El diseño del plan ha contado con un proceso participativo que ha incluido sesiones técnicas y encuentros con agentes vecinales y comunitarios, lo que ha permitido definir prioridades y generar consensos.

Este enfoque busca consolidar una forma de intervención basada en la colaboración entre administraciones y ciudadanía, adaptada a contextos de transformación urbana compleja.

A diferencia de otros programas, este plan singular incorpora una lógica de anticipación, con el objetivo de prevenir posibles desigualdades antes de que se consoliden.

La iniciativa se concibe como un laboratorio de innovación en políticas públicas, capaz de adaptarse a un entorno cambiante y de maximizar las oportunidades derivadas del crecimiento urbano.