Claves del hantavirus: origen, síntomas y formas de contagio

Hantavirus: qué es, cómo se transmite y por qué preocupa a los expertos

El reciente brote ha puesto el foco en el Hantavirus, una infección poco común pero potencialmente grave que genera dudas sobre su transmisión y efectos en la salud.

Los hantavirus se contagian al entrar en contacto con fluidos de roedores infectados, como orina, heces o saliva. La vía más habitual es la inhalación de partículas contaminadas en el aire, aunque también puede producirse por contacto directo con superficies contaminadas.

En casos excepcionales, algunas variantes detectadas en países como Argentina o Chile han mostrado posible transmisión entre personas, aunque la evidencia científica sigue siendo limitada.

Claves del hantavirus: origen, síntomas y formas de contagio

Dos formas graves de la enfermedad

Este virus puede provocar dos cuadros clínicos principales. Por un lado, el síndrome pulmonar, más frecuente en América y asociado a mayor gravedad. Por otro, la fiebre hemorrágica con síndrome renal, predominante en Europa y Asia y, en general, con menor letalidad.

El periodo de incubación suele situarse entre dos y tres semanas. Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, a los que pueden sumarse molestias abdominales o diarrea.

En los casos más graves, especialmente en el síndrome pulmonar, la enfermedad puede evolucionar rápidamente y comprometer el sistema respiratorio.

Claves del hantavirus: origen, síntomas y formas de contagio

Una enfermedad con mortalidad variable

La tasa de mortalidad depende del tipo de hantavirus. En el síndrome pulmonar puede alcanzar hasta un 45-50%, mientras que en la variante con afectación renal suele situarse por debajo del 12%.

Actualmente no existe un tratamiento curativo específico para esta infección. Aunque hay vacunas desarrolladas en algunos países asiáticos, su eficacia no está plenamente confirmada, especialmente frente a las formas más graves del virus.