Escudella, canelones y turrones: la riqueza de la mesa navideña catalana
La mesa navideña en Catalunya es un reflejo de historia, cultura y creatividad culinaria. Desde postres de inspiración árabe hasta dulces medievales y recetas italianas del siglo XIX, la gastronomía de estas fechas combina tradición, innovación y curiosidades centenarias, como el habito de colocar un haba en el roscón de Reyes o la costumbre de comer pollo en Navidad.
Escudella y carnes de invierno: el corazón de la comida navideña
El plato más representativo de la Navidad catalana es la escudella con carne de olla, un manjar tradicional que durante siglos fue habitual en los hogares. Según el folclorista Joan Amades, la escudella, especialmente popular en Barcelona, se preparaba con la denominada “olla de las cuatro carnes”, que combinaba cerdo, ternera, gallina y cordero.
La tradición de consumir aves como pollo, capó o pato se remonta a la nobleza medieval, extendiéndose posteriormente a toda la población. Muchas de estas recetas incorporan frutos secos, un ingrediente típico de invierno por su larga conservación.
Canelones de Sant Esteve: reaprovechamiento con sabor italiano
Al día siguiente de Navidad, la mesa catalana se llena de canelones, introducidos por los cocineros italianos de la burguesía a finales del siglo XIX. La tradición local dicta que se elaboren con la carne sobrante del asado de Navidad, diferenciándose así de los canelones italianos, que utilizan carne picada y sofrito. Este plato simboliza la cocina de reaprovechamiento, uniendo sabor, economía y creatividad culinaria.
Postres históricos: barquillos y turrones
Los postres también tienen un lugar destacado en la tradición catalana. Los barquillos, mencionados en documentos de 1267 sobre banquetes navideños de Jaime I, evolucionaron desde una forma plana hasta la característica espiral, incorporando ingredientes como chocolate a partir del siglo XVII.
Los turrones, con orígenes árabes, destacan por su base de almendras, miel y especias y se expandieron desde el sur de la Comunidad Valenciana por toda la península Ibérica y Occitania. En Cataluña, la primera receta documentada aparece en el Libro del Coch del siglo XVI, mostrando la influencia de la gastronomía de la Corona de Aragón.
Rituales navideños: uvas y roscón de Reyes
La Nochevieja viene marcada por el ritual de comer doce uvas, asociado a la buena suerte. Su origen se debate, aunque se popularizó a principios del siglo XX.
Por su parte, el roscón de Reyes siempre incluye un haba y una figurita, elementos cargados de simbolismo. El haba, tradición compartida con Occitania, servía antiguamente para designar a un miembro de la familia que representaría a todos durante la misa del día de Reyes, mientras que la figurita es una incorporación más reciente.
































