El Estado prohíbe las defensas extensibles a la Policía Portuaria

Malestar entre los agentes de la Policía Portuaria de Barcelona por la retirada de sus defensas extensibles

La Policía Portuaria de Barcelona se encuentra en estado de indignación tras recibir una orden oficial que les obliga a entregar sus defensas extensibles, consideradas hasta ahora su única herramienta efectiva de defensa. A partir de ahora, los agentes solo podrán portar una porra de goma, una medida que ha generado gran rechazo dentro del cuerpo.

Los agentes denuncian falta de protección y respaldo institucional

Los policías del puerto barcelonés han expresado su malestar por sentirse desprotegidos, especialmente en un contexto donde aseguran que las agresiones a agentes están en aumento. Desde los sindicatos, también se ha alzado la voz en defensa de los agentes, alertando de que esta decisión debilita su capacidad operativa en una zona cada vez más conflictiva.

Algunos miembros del cuerpo ya han manifestado su intención de no entregar el material hasta recibir una orden por escrito, mientras otros han calificado la medida como un retroceso en su seguridad profesional.

La defensa extensible, hasta ahora autorizada y con formación específica

Los agentes de la Policía Portuaria de Barcelona habían recibido formación oficial sobre el uso de la defensa extensible en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC). Esta herramienta era considerada su único medio de contención física, ya que no portan arma de fuego.

La decisión de retirarlas, sin embargo, se basa en una interpretación legal del Ministerio del Interior, que alega que no existe base normativa que permita el uso de estas defensas en cuerpos como la Policía Portuaria.

El impacto de una sentencia judicial catalana

La medida también se fundamenta en una sentencia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) de julio de 2023, que determinó que los Agents Rurals no podían portar defensas extensibles por no ser considerados “funcionarios especialmente habilitados”. Según el Ministerio, este mismo razonamiento se aplica a los agentes portuarios.

La retirada se extiende también al puerto de Tarragona

Aunque el foco de las protestas está en Barcelona, en el Puerto de Tarragona también se ha iniciado el proceso de sustitución de las defensas extensibles por porras de goma, según confirmaron fuentes oficiales. El cambio responde a una instrucción directa de Puertos del Estado, que insiste en que el uso de dichas herramientas no se ajusta a la legalidad vigente.

Indignación por parte de los cuerpos portuarios

El malestar en los puertos catalanes ha ido en aumento. Desde 2017, a raíz de los atentados en Barcelona y Cambrils, la Policía Portuaria de Barcelona logró dotarse de chalecos antibalas, pero los agentes consideran que el apoyo institucional ha sido insuficiente desde entonces.

“Nos piden más intervenciones, más presencia y más control, pero nos quitan herramientas y nos dejan vendidos”, afirman fuentes internas del cuerpo. La sensación generalizada es que, mientras las exigencias aumentan, el reconocimiento y los recursos disminuyen.