Detenido el líder de una red internacional de narcotráfico entre España e Italia

Cae una banda que se hacía pasar por revisores del gas para robar a ancianos

Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos hombres, de 21 y 34 años, acusados de cometer una treintena de hurtos y estafas tras hacerse pasar por revisores del gas. Los arrestados, que ya han pasado a disposición judicial, seleccionaban principalmente a personas de edad avanzada para sustraerles joyas, dinero en efectivo y tarjetas bancarias.

En total, se les imputan 31 hechos delictivos con los que habrían obtenido un botín cercano a los 180.000 euros. El juzgado ha decretado el ingreso en prisión provisional para ambos.

Investigación iniciada en Sants-Montjuïc

La investigación policial comenzó en julio de 2025 tras detectarse varios casos similares en el distrito de Sants-Montjuïc. Según fuentes policiales, los detenidos se hacían pasar por trabajadores del gas para acceder a domicilios particulares y sustraer objetos de valor.

A medida que avanzaron las pesquisas, los agentes comprobaron que el grupo actuaba en distintos puntos del territorio catalán.

Actuación en dos fases

La operación se desarrolló en dos fases. La primera concluyó en diciembre de 2025 con la detención de uno de los presuntos autores en Viladecans, al que se atribuyen siete delitos, uno de ellos cometido in fraganti en el momento del arresto. En el marco de esta actuación también fueron detenidas otras dos personas.

Posteriormente, en una segunda fase iniciada tras esta intervención, los investigadores lograron acreditar otros 25 hechos delictivos cometidos por otro miembro del grupo, detenido este mes de febrero. Presuntamente, este hombre habría actuado en distintos distritos de Barcelona, así como en municipios como El Prat de Llobregat, Mataró, Sant Boi de Llobregat o Lleida.

Un botín cercano a los 180.000 euros

En estos 25 delitos, el arrestado habría obtenido cerca de 180.000 euros, de los que 118.000 corresponderían al robo de joyas y dinero en efectivo, mientras que 60.609 euros procederían de reintegros realizados con las tarjetas bancarias de las víctimas.

Modus operandi

Según los Mossos, los detenidos seguían siempre el mismo modus operandi. Uno de los implicados contactaba telefónicamente con las víctimas para alertarlas de un supuesto error en la factura del gas y presionarlas para realizar una revisión urgente de la instalación.

Posteriormente, un falso técnico se presentaba en el domicilio y entretenía a la víctima con la puerta abierta, lo que facilitaba la entrada de un segundo delincuente que sustraía dinero, joyas y tarjetas bancarias. Finalmente, un tercer miembro del grupo volvía a contactar con la víctima para obtener el PIN de la tarjeta.