Cae una red de tráfico de armas que almacenaba un arsenal con un lanzacohetes y decenas de pistolas
Una operación de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra ha permitido desarticular una organización especializada en el tráfico de armas de fuego y munición, con la detención de nueve personas y la localización de dos depósitos clandestinos de armamento en Catalunya.
La investigación, desarrollada durante aproximadamente seis meses, permitió intervenir más de una cuarentena de armas, un arma de guerra tipo lanzacohetes, abundante munición y material de protección balística. Los agentes consideran que la red actuaba como intermediaria para conseguir armas bajo demanda destinadas a diferentes entornos delictivos.
Las pesquisas comenzaron en enero de 2026 a raíz de una investigación previa sobre otra organización criminal. Durante las primeras averiguaciones, los investigadores identificaron a un hombre que ejercía como principal intermediario en la compraventa ilegal de armas.
Según la investigación, el líder de la organización continuaba coordinando la actividad delictiva desde un centro penitenciario, contando con la colaboración de familiares y otros integrantes de confianza. Desde prisión daba instrucciones para gestionar contactos con compradores, organizar transportes y supervisar las entregas de armamento.
El grupo contaba con una estructura organizada en la que cada miembro tenía funciones concretas relacionadas con la búsqueda de proveedores, el almacenamiento, el traslado de armas, la gestión de pagos y la distribución final del material.
Compra de armas por encargo y venta mediante canales discretos
Los investigadores determinaron que la organización funcionaba como una red de intermediación capaz de conseguir modelos concretos de armas según las solicitudes de los compradores.
Para ello utilizaban canales de comunicación discretos y difundían imágenes y vídeos del material disponible, mostrando incluso su funcionamiento para facilitar las operaciones de venta. Este sistema les permitía reducir el tiempo de almacenamiento de las armas y limitar los riesgos asociados a mantener grandes cantidades de armamento en los domicilios.
Diez registros y nueve detenidos en diferentes municipios
El operativo policial se llevó a cabo el 7 de julio con la realización de diez registros en Catalunya, incluyendo domicilios de Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat, Montcada i Reixac, Canovelles, Badia del Vallès, Piera, Reus y el Pla del Penedès, además de la celda del centro penitenciario donde se encontraba el principal investigado.
Como resultado de la actuación fueron detenidas nueve personas, cinco hombres y cuatro mujeres de entre 20 y 48 años, entre ellas el supuesto responsable de la organización, que ya estaba privado de libertad.
Coordinación entre Mossos y Policía Nacional
La investigación coincidió con otra operación desarrollada por la Policía Nacional contra un proveedor de armas y varios grupos criminales. Esta coincidencia permitió establecer un equipo conjunto de investigación dentro de los mecanismos de coordinación de la Subcomisión de Policía Judicial de Catalunya.
Una de las actuaciones realizadas de forma conjunta permitió localizar uno de los principales depósitos de armas intervenidos.
Dos arsenales ocultos con armamento de gran capacidad
Durante los registros, los agentes encontraron dos puntos de almacenamiento de armas. En uno de ellos se localizaron 38 pistolas semiautomáticas de imitación de la marca Glock, munición y dinero en efectivo.
En el segundo depósito apareció un arsenal de mayor alcance, con un lanzacohetes considerado arma de guerra, un revólver, cuatro escopetas, chalecos antibalas, un escudo balístico y alrededor de un millar de proyectiles de diferentes calibres.
Además, los investigadores intervinieron otros efectos relacionados con la actividad delictiva, como armas detonadoras, cargadores, un dispositivo Taser, una granada de mano inerte, teléfonos móviles y unos 12.000 euros en efectivo.
Un operativo con más de un centenar de agentes
El dispositivo contó con la participación de alrededor de 130 efectivos policiales, incluyendo unidades de investigación, orden público, intervención especializada, TEDAX, Policía Científica, unidades caninas, drones y agentes de Seguridad Ciudadana. También participaron efectivos especializados de la Policía Nacional.
Seis de los nueve detenidos fueron puestos a disposición judicial el pasado 9 de julio por su presunta relación con delitos de organización criminal, tenencia, depósito y tráfico de armas de fuego.






























