Barcelona instala una placa de memoria en recuerdo de Gustau Muñoz, asesinado por la policía
Barcelona ha instalado de forma permanente una placa de memoria en la calle Ferran, frente al número 34, para recordar a Gustau Adolfo Muñoz de Bustillo Gallego, asesinado el 11 de septiembre de 1978 a los 16 años por disparos de un agente de la policía durante la celebración de la Diada.
El elemento memorial fue aprobado el pasado mes de enero por la Ponencia del Nomenclátor, después de que la familia de Gustau Muñoz reclamara recuperar la placa conmemorativa que había existido anteriormente en este mismo punto y que fue retirada durante las obras de rehabilitación del edificio.
La nueva placa señala que en ese lugar fue asesinado Gustau Muñoz, militante independentista de la Unión de Jóvenes Marxistas-Leninistas, en el contexto de la represión policial heredera del franquismo durante la manifestación del 11 de septiembre de 1978.
Un reconocimiento a la memoria democrática
Durante el acto, la teniente de alcaldía responsable de Memoria Democrática, Raquel Gil, ha reivindicado la necesidad de recuperar episodios de violencia política que, según ha señalado, quedaron invisibilizados o minimizados durante el relato de la Transición.
Gil ha definido la muerte de Gustau Muñoz como “una de las heridas abiertas” de aquellos años y ha destacado que su caso continúa planteando interrogantes sobre la conciencia democrática.
La instalación cumple ahora con los criterios y la normativa municipal para la señalización de espacios de memoria democrática, lo que permitirá mantener visible de forma permanente el recuerdo del joven en el espacio público.

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Décadas de reivindicación por parte de la familia
El Ayuntamiento ha reconocido también la perseverancia de la familia, así como el trabajo de amigos y entidades memorialistas que durante décadas han mantenido vivo el recuerdo de Gustau Muñoz y han reclamado el reconocimiento de su figura.
Precisamente, la calle Ferran ha acogido cada año actos de homenaje coincidiendo con la Diada Nacional de Catalunya.
El consistorio ha aprovechado el acto para reivindicar la importancia de conservar la memoria de las víctimas de la represión y la violencia política, destacando la trayectoria de un joven vinculado a los movimientos de izquierda e independentistas de la época cuya vida terminó en uno de los momentos clave de la historia reciente de Catalunya.

La memoria democrática, una línea estratégica de Barcelona
Raquel Gil ha insistido en que la preservación de la memoria democrática es una responsabilidad colectiva y ha defendido que la democracia se ha construido gracias al compromiso de quienes lucharon por los derechos, las libertades y una sociedad más justa.
La nueva placa se integra en las actuaciones previstas en el Plan de políticas de memoria del Ayuntamiento de Barcelona 2026-2030, que contempla incorporar al nomenclátor a personas que sufrieron represión y violencia política.
La revisión del nomenclátor municipal también incorpora criterios relacionados con la memoria democrática, la perspectiva de género y la visibilización de colectivos históricamente infrarrepresentados. Entre las nuevas incorporaciones se encuentran referencias a las memorias republicanas y antifranquistas, las luchas feministas, el movimiento vecinal y obrero y las personas que sufrieron exilio, represión u olvido.
Con esta actuación, Barcelona suma un nuevo espacio de memoria democrática destinado no solo al recuerdo de Gustau Muñoz, sino también a preservar y transmitir la historia reciente de la ciudad a las próximas generaciones.
































