Barcelona adelanta la temporada de baño a Semana Santa tras un invierno de temporales

Barcelona abre la temporada de playas en Semana Santa tras un invierno marcado por la pérdida de arena

Las playas de Barcelona han dado inicio a la temporada de baño coincidiendo con la Semana Santa, en un contexto marcado por los efectos del invierno sobre el litoral. La campaña se extenderá hasta el 4 de octubre, con un despliegue progresivo de servicios durante las primeras semanas.

La llamada temporada media arranca a finales de marzo, se interrumpe tras el Lunes de Pascua y se retoma durante los fines de semana de abril, hasta activarse de forma continua a partir de finales de mes. La temporada alta se desarrollará entre el 30 de mayo y el 13 de septiembre, periodo en el que se concentra la mayor afluencia de bañistas.

Servicios progresivos en las playas

Durante esta fase inicial se van activando de manera gradual los principales servicios: salvamento y socorrismo, limpieza, lavabos, chiringuitos, puntos de información y educación ambiental. Este despliegue progresivo permite adaptar los recursos a la demanda real de usuarios en cada momento.

Recuperación desigual de la arena tras los temporales

El invierno ha dejado una recuperación irregular de la arena, especialmente tras episodios como el temporal Harry. Algunas playas han ganado superficie, sobre todo en los tramos norte, mientras que otras han sufrido una reducción notable en sus extremos sur.

Para corregir estos desequilibrios, el consistorio ha llevado a cabo movimientos de arena, trasladando miles de metros cúbicos desde zonas con excedente hacia otras más afectadas, como la playa de la Barceloneta.

Proyectos de mejora y adaptación climática

La temporada de baño coincide con diversas actuaciones dentro del plan municipal de adaptación climática. Entre ellas destaca la mejora de la zona de baños del Fòrum, que incluirá más seguridad, visibilidad y espacios naturalizados como la isla de Pangea.

Además, continúan las obras de transformación del litoral, especialmente en el entorno de la Mar Bella, con el objetivo de reforzar la resiliencia frente a temporales y al aumento del nivel del mar.