Arrancan las obras para consolidar la pacificación del barrio de Sant Antoni

Sant Antoni inicia la consolidación de su zona pacificada con nuevas obras de transformación urbana

El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado las obras para consolidar de forma definitiva la zona pacificada del barrio de Sant Antoni, en el distrito del Eixample. La actuación se centra en la calle del Comte Borrell, entre Manso y Paral·lel, y en la calle del Parlament, entre Viladomat y la ronda de Sant Pau.

Los trabajos, con una duración prevista de aproximadamente un año, también incluyen la creación de una nueva plaza en el cruce entre Borrell y Parlament, concebida como un espacio central de convivencia.

El proyecto tiene como objetivo mejorar la calidad del espacio público mediante la ampliación de zonas destinadas a peatones, con calles más anchas, verdes y accesibles.

La urbanización se realizará en plataforma única, eliminando las diferencias entre aceras y calzada, y priorizando el uso peatonal. Con esta intervención se pone fin a la urbanización provisional existente, consolidando un modelo urbano más amable y funcional.

Afectaciones temporales durante las obras

Mientras duren los trabajos, se producirán afectaciones en la circulación y en el uso del espacio público. No obstante, el Ayuntamiento garantiza el acceso a viviendas, comercios y servicios esenciales durante toda la ejecución de las obras.

La intervención contempla un aumento significativo del arbolado para generar más zonas de sombra, así como la renovación de la red de riego y del alumbrado público.

También se incorporarán nuevas áreas de estancia, espacios lúdicos y mobiliario urbano, especialmente en la futura plaza central, que se convertirá en uno de los principales puntos de encuentro del barrio.

Materiales y organización del espacio

El proyecto abarca una superficie de unos 13.500 metros cuadrados y define claramente los distintos usos del espacio. Las zonas peatonales contarán con pavimento de panot, mientras que los tramos destinados a vehículos se ejecutarán con granito.

Además, se habilitarán espacios específicos para la distribución urbana de mercancías, adaptados a las necesidades logísticas del barrio.

La reforma incorpora la experiencia de otras actuaciones similares en la ciudad, con el objetivo de consolidar un modelo de pacificación que prioriza la convivencia, la sostenibilidad y la calidad urbana.

Con esta intervención, Sant Antoni avanza hacia un entorno más equilibrado, donde el espacio público se adapta a las necesidades del vecindario y refuerza la vida comunitaria.