El gobierno de Albiol descarta reabrir el albergue municipal en plena crisis de sinhogarismo
El ejecutivo encabezado por García Albiol ha decidido no reactivar el albergue municipal de Can Bofí Vell, a pesar del aumento de la preocupación social por la situación de las personas sin hogar en Badalona. La negativa llega en un contexto especialmente delicado, tras el fallecimiento de cinco personas en lo que va de año.
Durante un pleno extraordinario impulsado por los grupos de la oposición —PSC, ERC, En Comú Podem y Guanyem— se abordó la emergencia social que atraviesa la ciudad. La sesión arrancó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas y con una petición conjunta para recuperar este recurso asistencial, cerrado desde 2024.
El gobierno justifica el cierre por problemas estructurales
A pesar del consenso entre los grupos opositores, el gobierno municipal, que cuenta con mayoría absoluta, rechazó la propuesta. Desde el área de Servicios Sociales se defendió que el cierre del albergue responde a deficiencias técnicas y dificultades de gestión que impedían mantener el modelo anterior.
Según el ejecutivo local, el equipamiento arrastra problemas económicos y organizativos, por lo que su reapertura no sería viable sin una reforma profunda que garantice su funcionamiento a largo plazo. Como alternativa, el gobierno aseguró que ya trabaja en la creación de un comedor social, cuyo proyecto se someterá a votación próximamente y podría ejecutarse durante la segunda mitad del año.
Rechazo frontal de la oposición y entidades sociales
La decisión ha sido duramente criticada por los partidos de la oposición, que la consideran injustificada y alejada de la realidad social. Reclaman no solo recuperar el albergue, sino también reforzar los servicios sociales y mejorar los protocolos de atención a las personas en situación de calle.
En paralelo, más de medio centenar de organizaciones sociales han impulsado un manifiesto en el que alertan sobre la grave emergencia habitacional que vive la ciudad. Estas entidades insisten en la necesidad de habilitar recursos urgentes, como vivienda pública y espacios de acogida estables, para evitar que se repitan tragedias.
Un contexto marcado por la tensión social
El debate se produce en un escenario de creciente conflictividad en Badalona, donde recientes desalojos de asentamientos han generado polémica. Casos como el del antiguo instituto B9 han sido especialmente controvertidos, y han motivado críticas de la Fiscalía por la falta de atención posterior a las personas afectadas.
Tanto la oposición como diversos colectivos denuncian que el cierre de instalaciones como Can Bofí Vell ha dejado a muchas personas sin alternativas dignas de alojamiento, agravando una situación ya compleja en una ciudad que supera los 220.000 habitantes.
La mayoría absoluta marca el rumbo político
El gobierno municipal, liderado por el Partido Popular, mantiene el control del pleno gracias a su mayoría absoluta, lo que le permite imponer sus decisiones pese al rechazo generalizado del resto de grupos.
La negativa a reabrir el albergue no solo mantiene el conflicto abierto, sino que también intensifica el debate sobre las políticas sociales y la atención a los colectivos más vulnerables en Badalona.

































