Sigue la investigación por la agresión a un joven italiano en Sant Adrià de Besòs
La policía catalana mantiene abierta la investigación sobre la agresión sufrida por Nicola Maggiotto, un joven italiano de 21 años atacado el pasado 12 de agosto a la salida de una discoteca en Sant Adrià de Besòs. Los Mossos d’Esquadra trabajan actualmente en la identificación plena y localización de los presuntos implicados, un grupo de once jóvenes que han sido señalados a partir de material audiovisual.
Un amigo de la víctima, que también resultó herido durante el incidente, ha reconocido a varios de los supuestos agresores en imágenes procedentes de cámaras de seguridad. A pesar de este avance, los investigadores continúan recopilando pruebas para confirmar la implicación directa de los sospechosos y proceder a su detención.
Identificación de los sospechosos
Según el testimonio del acompañante de Nicola, los presuntos atacantes serían jóvenes de distintos orígenes. Sin embargo, las autoridades subrayan que la identificación aún no es concluyente, por lo que las pesquisas siguen en curso.
Los hechos habrían tenido lugar tras una interacción aparentemente casual a la salida del local nocturno Sea Sea Club. Lo que comenzó como una conversación distendida derivó en una situación de creciente tensión que terminó en una agresión violenta.
Cómo se produjo la agresión
El incidente ocurrió alrededor de las diez y media de la noche. Nicola y su amigo se separaron momentáneamente de su grupo y entablaron conversación con varios jóvenes. Durante unos minutos, el ambiente fue cordial, hablando sobre fútbol y competiciones internacionales.
No obstante, la situación cambió de forma repentina. Según el testimonio recogido, el tono se volvió hostil. En ese contexto, uno de los individuos golpeó a Nicola por la espalda, a la altura de la nuca, provocando que cayera inconsciente al suelo.
El amigo que lo acompañaba también sufrió lesiones, requiriendo atención médica por heridas en el rostro.
Estado de salud y situación familiar
Actualmente, Nicola permanece ingresado en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos, bajo coma inducido y con pronóstico reservado. Su evolución continúa siendo monitorizada por el equipo médico.
Sus padres y su hermano se trasladaron a Barcelona tras conocer lo ocurrido. La familia ha presentado una denuncia formal, lo que activó el proceso de investigación policial.
Nicola había viajado a Barcelona junto a varios compañeros de su club de rugby, procedente de la localidad de Asolo, en la región del Véneto. En su ciudad de origen, amigos, familiares y miembros del club organizaron un acto de apoyo, mostrando mensajes de ánimo que fueron compartidos con la familia mediante videollamada.
Este gesto refleja el impacto del suceso en su entorno cercano, que sigue pendiente de su evolución mientras avanzan las investigaciones.





























