Barcelona activa la Fase de Alerta por calor muy intenso

Barcelona activa la alerta por calor extremo y refuerza la protección a más de 11.800 personas vulnerables

Barcelona activa este miércoles la Fase de Alerta por calor muy intenso, después de que el Servicio Meteorológico de Cataluña haya emitido un aviso de nivel 4 sobre una escala de 0 a 6 por riesgo de temperaturas elevadas.

La activación del protocolo municipal implica el despliegue de medidas específicas de seguimiento, prevención y atención para reducir los efectos del calor extremo sobre la salud, especialmente entre las personas que presentan una mayor vulnerabilidad.

La fase de alerta se activa cuando los avisos meteorológicos alcanzan los niveles establecidos para episodios de calor muy intenso o noches con temperaturas especialmente elevadas.

Aunque habitualmente estas situaciones se mantienen cuando se prevé una duración prolongada de varios días, en esta ocasión no está previsto que el episodio se extienda más allá de la jornada de hoy.

Durante este periodo se refuerza la vigilancia de las personas en situación de riesgo, la comunicación preventiva a la ciudadanía y las actuaciones específicas en espacios públicos.

Más de 11.800 personas recibirán avisos preventivos

Dentro del dispositivo especial, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) enviará mensajes SMS a más de 11.800 personas identificadas como especialmente vulnerables a través de diferentes servicios municipales.

Los avisos incluyen recomendaciones para afrontar las altas temperaturas y evitar problemas derivados del calor.

Además, el servicio telefónico del CUESB, disponible las 24 horas en el 900 70 30 30, continuará ofreciendo orientación, apoyo y valoración de posibles situaciones de riesgo.

Refuerzo en la calle para atender a personas sin hogar

El operativo municipal también pone el foco en las personas que viven en la calle.

Los equipos de intervención en el espacio público, el CUESB y Cruz Roja reforzarán la atención para informar sobre los refugios climáticos disponibles, ofrecer agua y entregar material de protección frente al calor.

Cuando se detecten situaciones de riesgo, se podrá activar la intervención de los servicios de emergencia y facilitar el traslado a espacios preparados para protegerse de las altas temperaturas.


Barcelona refuerza su red de refugios climáticos con más de 500 espacios

Barcelona refuerza su red de refugios climáticos con más de 500 espacios

 


Refugios climáticos y prevención hasta septiembre

La ciudad mantiene activa desde mediados de junio y hasta el 30 de septiembre la fase preventiva por calor, con acciones de información y sensibilización dirigidas a toda la población.

Entre las medidas se incluye la difusión de la red de refugios climáticos, la adaptación del servicio telefónico del CUESB y el refuerzo de la información preventiva entre usuarios de los servicios municipales, especialmente personas mayores o con necesidades de apoyo domiciliario.

También se mantiene habilitada la sala de espera del CUESB como espacio de refugio climático ante episodios de temperaturas extremas.

Especial atención a los grupos con más riesgo

El dispositivo municipal está dirigido especialmente a quienes pueden sufrir más las consecuencias del calor:

Personas mayores que viven solas, bebés y niños, personas con discapacidad o movilidad reducida, ciudadanos con enfermedades crónicas o problemas de salud mental, personas sin condiciones adecuadas en su vivienda y personas en situación de sinhogarismo.

El objetivo es detectar situaciones de riesgo antes de que puedan agravarse y garantizar una respuesta rápida ante posibles emergencias.

Nuevo sistema de activación adaptado al cambio climático

Este verano Barcelona ha actualizado su protocolo de actuación para adaptarlo al Plan Operativo para Prevenir los Efectos del Calor (POCS) de la Generalitat de Catalunya.

La principal novedad es la incorporación del sistema de avisos de Situación Meteorológica de Peligro (SMP) del Servicio Meteorológico de Cataluña, que clasifica el riesgo en una escala del 0 al 6 según la probabilidad de alcanzar temperaturas de calor intenso o muy intenso.

Con este sistema, la ciudad busca anticiparse a unos episodios de calor cada vez más frecuentes e intensos debido al impacto del cambio climático.