Renfe incorpora un nuevo disolvente para borrar grafitis en tiempo récord y reforzará la limpieza de trenes en Catalunya
Renfe prevé triplicar los puntos de limpieza de grafitis en Catalunya y reforzar su estrategia contra el vandalismo ferroviario mediante la incorporación de nuevos disolventes capaces de reducir drásticamente los tiempos de limpieza de los convoyes afectados.
La compañía pasará de los actuales cinco centros de limpieza a un total de catorce puntos operativos, distribuidos por distintas localidades catalanas, con el objetivo de evitar largos desplazamientos de los trenes dañados y agilizar su regreso al servicio.
Uno de los cambios más relevantes del plan es la incorporación de nuevos productos removedores de pintura, entre ellos SC-Graffiti Tar y Neodecapint Zero, que han permitido acelerar notablemente el proceso de eliminación de grafitis. Según fuentes de Renfe, la limpieza de un metro cuadrado que antes requería alrededor de una hora puede completarse ahora en apenas quince minutos gracias a estos nuevos compuestos químicos.
La medida busca minimizar el tiempo que los trenes permanecen fuera de circulación tras sufrir actos vandálicos, una situación que ha tenido un fuerte impacto operativo durante los últimos años.
El vandalismo obliga a inmovilizar dos trenes al día
La presión sobre el servicio ferroviario sigue siendo elevada. Durante 2025 se registraron 970 actos vandálicos relacionados con grafitis en trenes de Catalunya, provocando la inmovilización media de dos convoyes diarios. El coste económico de estas actuaciones superó los 7,4 millones de euros, además de afectar a cerca de 1,4 millones de viajeros por retrasos, cambios operativos y reducción de capacidad.
Las estaciones donde se concentran más incidencias son Montcada Bifurcació, Estació de França, Cornellà, Granollers Centre y Sant Vicenç de Calders, puntos donde suelen estacionar numerosos trenes durante la noche y que se han convertido en objetivos habituales para grupos organizados de grafiteros.
Más vigilancia y endurecimiento de las sanciones
La ampliación de los puntos de limpieza forma parte de una estrategia más amplia que incluye refuerzo de la vigilancia mediante drones, cámaras de seguridad, unidades caninas y coordinación policial.
Paralelamente, el Parlament de Catalunya ha aprobado recientemente una reforma legal que endurece las sanciones contra este tipo de actos vandálicos. La nueva normativa contempla multas que pueden alcanzar los 900.000 euros en los casos más graves, triplicando las cuantías anteriores.
La combinación de nuevas tecnologías de limpieza, más capacidad operativa y un marco sancionador más severo busca frenar un fenómeno que continúa generando elevados costes económicos y problemas de servicio en la red ferroviaria catalana.
































