Barcelona refuerza la enseñanza del catalán con más plazas y financiación estable
El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya han alcanzado un acuerdo para reforzar de forma permanente la enseñanza del catalán para personas adultas, consolidando así una respuesta estructural ante el aumento sostenido de la demanda.
El pacto contempla la incorporación de 23 nuevos profesionales en el Consorci per a la Normalització Lingüística, lo que permitirá generar más de 5.000 nuevas plazas anuales a partir del curso 2026-2027.
El acuerdo también supone un incremento significativo de la financiación municipal, que pasa de 1,9 a un mínimo de 3,1 millones de euros anuales, integrándose como aportación estructural dentro del sistema de financiación del consorcio.
El alcalde Jaume Collboni ha destacado que estas cifras representan un punto de inflexión en la oferta formativa y los recursos destinados, con el objetivo de reducir al máximo las listas de espera de personas interesadas en aprender catalán.
Por su parte, el conseller F. Xavier Vila i Moreno ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones para garantizar el acceso a la lengua como herramienta clave de integración social.
Respuesta a una demanda creciente
Este refuerzo se apoya en medidas previas impulsadas desde 2025, cuando se activó un plan específico para ampliar la capacidad formativa ante una demanda que superaba la oferta disponible. Estas acciones iniciales permitieron incrementar cursos y recursos, pero se consideraban insuficientes sin una base estructural consolidada.
El nuevo acuerdo da continuidad a ese proceso, asegurando una respuesta estable y sostenida en el tiempo.
Impulso al uso social del catalán en la ciudad
La ampliación de plazas y recursos forma parte de una estrategia más amplia para promover el uso del catalán en distintos ámbitos. Iniciativas municipales vinculadas a la educación, el ocio y la cultura buscan reforzar su presencia, especialmente entre los más jóvenes.
Además, el acuerdo se alinea con marcos como el Pacto Nacional por la Lengua, reforzando el compromiso institucional para situar el catalán como un elemento central de cohesión social y participación ciudadana.


























