Los VTC rechazan convertirse en licencias temporales de taxi en Barcelona
La propuesta de Élite Taxi para que los vehículos de transporte con conductor (VTC) se transformen en licencias temporales de taxi ha sido rechazada por la patronal Unauto VTC, marcando un nuevo episodio de confrontación en el sector del transporte urbano.
José Manuel Berzal, presidente de Unauto, aseguró en el programa Bon Dia, Barcelona de betevé que la iniciativa carece de fundamento jurídico y solo busca defender los intereses del taxi. Sin embargo, se mostró dispuesto a explorar soluciones que permitan la convivencia de ambos modelos para que los usuarios puedan elegir libremente.
Por su parte, Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi, afirmó que no negociarán con los VTC y que la única solución viable es que estos conductores “se marchen”. Álvarez defendió su propuesta como una manera de proteger el empleo de los taxistas y responder a la demanda ciudadana, descartando que su objetivo sea evitar que la ley llegue a los tribunales.
Debate parlamentario y tramitación de la ley
El Parlament de Catalunya rechazó una enmienda a la totalidad presentada por el partido de extrema derecha Vox contra la proposición de ley que regula el transporte de personas en vehículos de hasta nueve plazas. Esta normativa podría implicar la pérdida de 600 licencias de VTC, y su tramitación continúa generando tensiones entre los distintos sectores involucrados.
Álvarez confía en que la ley será aprobada por la mayoría parlamentaria y subraya que el mercado del taxi está regulado para proteger a los usuarios frente a posibles abusos tarifarios de los VTC. En contraste, Berzal advirtió que la propuesta no cumple la legislación europea, apoyándose en un informe de la Universitat de Barcelona, y adelantó que podrían tomar acciones judiciales si la ley prospera.
Convivencia y conflictos de intereses
El enfrentamiento también se refleja en los argumentos de cada parte: Álvarez acusa a los VTC de financiar estudios a su favor para proteger sus intereses, mientras que Berzal sostiene que la prioridad es garantizar que Barcelona no sea la única ciudad sin VTC, defendiendo el derecho de los usuarios a elegir entre taxis y vehículos con conductor.
Este debate pone de manifiesto la tensión existente entre regulación, empleo y derechos de los usuarios en el transporte urbano de la ciudad.
































