La cúpula de la Guàrdia Urbana alerta por posibles bajas en servicios clave de fin de año
La jefatura de la Guàrdia Urbana de Barcelona ha expresado su preocupación ante una posible acumulación de bajas laborales durante jornadas especialmente sensibles como la Nochevieja y la cabalgata de Reyes. El jefe del cuerpo, Pedro Velázquez, ha trasladado este mensaje al conjunto de los agentes a través de una carta interna en la que apela al compromiso profesional de la plantilla en un contexto de malestar entre parte de los trabajadores por el nuevo convenio laboral.
Llamamiento al compromiso y advertencia de medidas
En la misiva, Velázquez subraya la responsabilidad de quienes prestan servicio público a lo largo de todo el año, independientemente del momento o de las circunstancias, y advierte de que se adoptarán las medidas necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del servicio cuando resulte imprescindible. El contenido de la carta deja entrever inquietud por la posibilidad de indisposiciones concentradas en fechas donde la presencia policial resulta especialmente necesaria.
Advertencias sindicales y protestas previas
El mensaje del jefe de la Guardia Urbana se produce después de que el sindicato CSIF alertara días antes de Navidad de una posible “semana negra” en la ciudad. Según el sindicato, el cansancio acumulado y los sobreesfuerzos podrían llevar a que trabajadores que acuden a su puesto en malas condiciones opten por solicitar baja médica.
Estas declaraciones se realizaron en el marco de una manifestación celebrada el 14 de diciembre, en la que participaron alrededor de 2.300 empleados del Ayuntamiento de Barcelona, en su mayoría agentes de la Guàrdia Urbana, aunque también trabajadores de Servicios Sociales y otros ámbitos municipales.
Nuevo acuerdo laboral y reducción de jornada
En la carta, Velázquez recuerda que el 18 de diciembre se firmó el nuevo Acuerdo de Condiciones Laborales, que define como una mejora objetiva para la plantilla. Entre los cambios más relevantes destaca la consolidación de la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales, una medida que, según la jefatura, supondrá cerca de 250.000 horas menos de servicio al año.
Ante este escenario, el jefe del cuerpo insiste en la necesidad de gestionar cada hora de trabajo con el máximo rigor, eficacia y responsabilidad, dado el impacto que la reducción horaria tendrá sobre la capacidad operativa del servicio.
Malestar interno y preocupación por los nuevos agentes
Velázquez reconoce que existen miembros del cuerpo y servicios que consideran que sus expectativas individuales no han quedado plenamente cubiertas por el nuevo acuerdo, una percepción que califica de legítima y que, según afirma, debe ser escuchada con respeto para seguir explorando nuevas fórmulas de reconocimiento profesional.
La carta concluye con una advertencia sobre el riesgo de que los agentes de reciente incorporación normalicen determinados comportamientos en una fase clave de su formación. En este sentido, el jefe de la Guardia Urbana recalca que ser policía implica asumir la responsabilidad desde el primer día y estar presente cuando la ciudadanía lo necesita.






























