Barcelona aprueba la modificación inicial de la Ordenanza de Convivencia
La Comisión de Presidencia, Seguridad y Régimen Interior ha aprobado inicialmente la modificación de la Ordenanza de Convivencia de Barcelona, con la abstención de Junts per Barcelona y el voto en contra de Barcelona en Comú. A partir de ahora, el documento entrará en una fase de información pública de 30 días hábiles, tras la publicación oficial del anuncio.
Objetivo: una ordenanza más actual, inclusiva y eficaz
La revisión responde a la necesidad de adaptar la normativa a las nuevas realidades sociales y legales surgidas en los últimos 20 años. El objetivo central es preservar el espacio público como lugar de convivencia, civismo y respeto, donde todas las personas puedan ejercer su libertad con garantías.
El teniente de alcalde Albert Batlle, responsable de Seguridad, Prevención y Convivencia, subrayó la importancia de un gran pacto por el civismo, más allá de los partidos políticos:
«Esto no va de partidos, va de ciudad. Va de Barcelona.»
Por su parte, la comisionada Montserrat Surroca defendió el proceso participativo como clave para lograr un texto con el mayor consenso posible, destacando que:
«No queríamos una ordenanza del Gobierno, sino una Ordenanza de ciudad.»
Un proceso participativo con base técnica y ciudadana
Para la elaboración del nuevo texto se creó una comisión técnica con representación de los distintos servicios municipales implicados en la gestión del espacio público. Además, se impulsó un proceso participativo abierto a la ciudadanía y a todos los grupos políticos.
Surroca remarcó que se recogieron propuestas tanto de vecinos y vecinas como de representantes municipales, con el fin de construir una normativa desde la base, que represente al conjunto de la sociedad barcelonesa.
Principales novedades del nuevo texto
Entre los cambios más relevantes introducidos en la ordenanza, destacan:
- Nuevas conductas prohibidas, adaptadas al contexto actual.
- Actualización legislativa y jurisprudencial para reforzar la validez del texto.
- Introducción del principio de corresponsabilidad ciudadana: «La convivencia es cosa de todos y todas.»
- Revisión del procedimiento sancionador para mejorar la eficacia en el cobro de multas.
- Medidas disuasorias más contundentes.
- Mejora de las medidas alternativas a sanciones económicas (MAS).
- Simplificación administrativa eliminando duplicidades normativas.
Casos específicos regulados en la nueva versión
El texto revisado incluye regulaciones más estrictas como:
- Endurecimiento de la sanción por botellones, especialmente en zonas con presencia de menores.
- Prohibición de las “rutas etílicas”.
- Sanciones agravadas por orinar en la vía pública cuando se realice en zonas sensibles: calles estrechas, zonas con lavabos, lugares de ocio nocturno o áreas concurridas por menores.
- Medidas contra grafitis no autorizados, incluyendo sanciones para quienes los promuevan, colaboren o participen en «rutas de pintadas». Se introduce también la posibilidad de sustituir la multa por trabajos comunitarios y la obligación de cubrir los gastos ocasionados.
- Prohibición de actos que atenten contra la libertad sexual, la indemnidad y la dignidad de las personas, ampliando los ejes de discriminación (por enfermedad, discapacidad, lengua, etc.).
Balance de denuncias: más de 97.000 en 2024
Durante el año pasado se registraron 97.003 denuncias por infracciones a la actual ordenanza, lo que supone un incremento del 2,6% respecto a las 94.516 del año 2023.
El tipo de infracción más común continúa siendo el comercio ambulante no autorizado (alimentos, bebidas y otros productos), con 42.049 denuncias, aunque se ha reducido un 4,8% respecto al año anterior.





























