Cae una banda que engañaba a creadores de videoclips para robarles sus equipos profesionales
Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal especializada en robos con violencia contra profesionales del sector audiovisual. El grupo captaba a sus víctimas mediante falsas ofertas de trabajo para la grabación de videoclips musicales y posteriormente las asaltaba en domicilios preparados para cometer los delitos.
La operación conjunta se ha saldado con cuatro personas detenidas y cinco investigadas. Los arrestados, tres hombres y una mujer de entre 19 y 32 años, están relacionados con varios delitos de robo con violencia e intimidación, detención ilegal, secuestro, lesiones y pertenencia a organización criminal.
La investigación comenzó tras varias denuncias presentadas entre diciembre de 2024 y enero de 2025 en Cataluña y la Comunidad de Madrid. Los agentes detectaron un patrón común en los ataques: los integrantes de la organización localizaban a sus objetivos a través de redes sociales y simulaban contratar sus servicios para realizar vídeos musicales.
Para reforzar la credibilidad del engaño, en algunos casos llegaban a realizar pagos iniciales o señales económicas antes de concertar la cita con las víctimas.
Una vez establecida la confianza, los presuntos delincuentes citaban a los profesionales en viviendas alquiladas específicamente para ejecutar los asaltos.
Los asaltos incluían amenazas, robos e intimidación a las víctimas
Según la investigación, cuando las víctimas accedían a los domicilios eran sorprendidas por varios individuos con el rostro cubierto y armados con armas blancas y de fuego.
Durante los ataques, los autores sustraían material profesional de grabación, como cámaras de vídeo, cámaras fotográficas y otros equipos técnicos, además de obligar a las víctimas a facilitar las claves de acceso de sus dispositivos móviles y cuentas bancarias.
Posteriormente, la organización realizaba transferencias fraudulentas a cuentas bajo su control y abandonaba el lugar dejando a algunas víctimas inmovilizadas.
El perjuicio económico provocado por estos hechos supera los 70.000 euros.
Una organización estructurada con funciones repartidas
Las pesquisas policiales permitieron identificar un grupo con una estructura organizada y una distribución clara de tareas. Los investigadores determinaron que utilizaban teléfonos, cuentas bancarias a nombre de terceras personas y viviendas alquiladas expresamente para preparar los robos.
La operación ha permitido esclarecer cuatro hechos delictivos cometidos en distintos puntos del Estado, concretamente en Madrid, Coslada, Badalona y Terrassa.
La fase final del operativo incluyó varias entradas y registros en Madrid, Fuenlabrada y A Coruña, donde se localizaron indicios relacionados con la actividad del grupo.
Durante las actuaciones, los agentes intervinieron ropa presuntamente utilizada en los delitos, pasamontañas, 12 dispositivos electrónicos, una táser y documentación falsificada. Además, se localizaron 13 kilogramos de hachís, 18 gramos de cocaína y más de 20.000 euros en efectivo repartidos en diferentes domicilios.
La investigación continúa abierta mientras los detenidos afrontan cargos por robo con violencia e intimidación, detención ilegal, secuestro, lesiones y pertenencia a organización criminal.































