El Ayuntamiento refuerza la vigilancia térmica en espacios con sombra y refugios climáticos
Los datos preliminares indican que la temperatura radiante disminuye entre 3 y 4 grados en áreas con sombra comparadas con espacios sin protección, y la temperatura de superficies como pavimentos puede ser hasta 15 grados menor en esas zonas.
El propósito de esta iniciativa es recopilar más información sobre variables climáticas (temperatura, humedad, viento y radiación solar) para mejorar la toma de decisiones y determinar las mejores soluciones para proteger a la población del calor extremo.
Este esfuerzo forma parte del Plan Clima, la estrategia municipal para mitigar los efectos del cambio climático y adaptar Barcelona a los desafíos ambientales actuales.
Proyecto de monitorización en espacios públicos y refugios climáticos
Durante este verano, el Ayuntamiento de Barcelona ha comenzado a monitorear los nuevos espacios sombreados en áreas públicas, patios escolares y en la red de refugios climáticos, tanto interiores como al aire libre. Estas acciones buscan asegurar el bienestar térmico de los ciudadanos durante los meses más calurosos para proteger su salud.
La vigilancia en exteriores se centra en:
- Espacios con sombra instalados en áreas de juego infantil, patios escolares y refugios climáticos exteriores. Además, se han colocado códigos QR en las áreas de juego para que los usuarios puedan valorar la calidad del espacio sombreado.
- Refugios climáticos exteriores que forman parte de la red pública de Barcelona.
- Pavimentos reflectantes instalados en distintos puntos de la ciudad.
La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, ha subrayado que ante las altas temperaturas veraniegas, la prioridad municipal es seguir adaptando la ciudad para proteger el derecho de la población a disfrutar de espacios frescos en el espacio público. También señaló que estas mediciones permiten evaluar y mejorar los espacios de sombra.
Monitorización en refugios climáticos interiores
En los refugios interiores, se miden temperaturas y se evalúan otros aspectos clave como la señalización, la información disponible y materiales para los usuarios (abanicos, folletos, vasos y agua).
En total, se tomarán datos sobre el confort térmico en más de 30 espacios diferentes, evaluando parámetros como:
- Temperatura y humedad relativa (medidos con termómetro e higrómetro).
- Radiación solar y ultravioleta (con piranómetro y radiómetro).
- Temperatura radiante (con termómetro de globo negro).
- Temperatura superficial (con cámara termográfica).
- Dirección y velocidad del viento (con anemómetro).
Además, se han instalado alrededor de 15 sensores fijos bajo las sombras para obtener mediciones continuas. Estos datos ayudan a calcular índices de confort térmico que reflejan la sensación real de calor percibida por las personas.
Impacto de las sombras y superficies reflectantes
Los primeros resultados muestran que en espacios con sombra la temperatura radiante puede ser 3-4 °C menor que en espacios sin ella, mientras que la temperatura superficial de pavimentos y otros elementos urbanos puede reducirse hasta en 15 °C.
Estos análisis permitirán identificar los elementos más efectivos para proteger a los ciudadanos del calor y optimizar los proyectos en curso.
Expansión del Programa de Sombras en Barcelona
Este año, Barcelona ha avanzado significativamente en la adaptación del espacio público ante el cambio climático con la instalación de unos 200 nuevos espacios con sombra hasta el final del mandato.
En 2025 se implementarán hasta 84 nuevos puntos con sombra, incluyendo:
66 áreas de juego infantil.
15 patios escolares.
3 grandes espacios públicos: Plaza del Mar, Rambla del Carmel y la losa de la estación de Sant Andreu Comtal.
El programa cuenta con una inversión total de 13 millones de euros y generará más de 50.000 m² de sombra. La estrategia busca reducir las temperaturas y mejorar el bienestar mediante estructuras permanentes o temporales donde no sea posible plantar árboles, que son la sombra natural más beneficiosa.
Fortalecimiento de la Red de Refugios Climáticos
Barcelona consolida este año una red con más de 400 refugios climáticos distribuidos por toda la ciudad. Estos espacios abren en diferentes horarios y días para asegurar una buena cobertura, con especial foco en barrios más vulnerables al calor.
El principal avance en 2025 ha sido mejorar la cobertura durante agosto y focalizar la atención en las zonas con mayor riesgo. Más del 90% de la población dispone de un refugio a menos de 10 minutos caminando durante el verano, lo que facilita el acceso rápido a espacios frescos y seguros, especialmente para personas mayores, niños y colectivos vulnerables.
La cobertura a menos de 10 minutos a pie varía entre un 99,1% durante la semana en junio y julio (cuando más equipamientos están abiertos) y un 90,9% los fines de semana de agosto (cuando hay menos espacios operativos).
































