El Govern activa el uso obligatorio de mascarilla en centros sanitarios y residencias de personas mayores
Ante el notable aumento de las infecciones respiratorias en Catalunya, el Gobierno ha aprobado una resolución que establece la obligatoriedad de llevar mascarilla en centros sanitarios y residenciales. La medida entrará en vigor a partir de mañana y se aplicará a todas las personas de seis años en adelante, incluidas profesionales, pacientes y visitantes. Su duración inicial será de quince días desde su publicación en el DOGC.
Ámbitos donde será obligatorio el uso
La normativa establece que cualquier persona que acceda a centros de atención primaria, hospitales, centros de salud mental, espacios de atención intermedia, residencias de personas mayores o centros para personas con discapacidad deberá llevar mascarilla correctamente colocada. Únicamente quedan exceptuadas las personas ingresadas cuando se encuentren dentro de su propia habitación.
Personas exentas de la medida
La resolución contempla excepciones en situaciones muy concretas. No se exigirá el uso de mascarilla a quienes padezcan problemas respiratorios que puedan agravarse, a personas con discapacidades o grados de dependencia que les impidan retirarla por sí mismas, ni en aquellas actividades donde su uso resulte incompatible según valoración sanitaria.
El documento subraya que la protección debe colocarse de forma correcta y ajustada, cubriendo de manera completa nariz, boca y barbilla, con el fin de garantizar su eficacia.
Justificación de la medida y situación epidemiológica
La decisión responde al marcado incremento de las infecciones respiratorias agudas, que han experimentado un crecimiento del 50 % en solo una semana. Entre los días uno y siete de diciembre, la incidencia alcanzó los 1.115 casos por cada 100.000 habitantes, lo que equivale a alrededor de 90.000 contagios semanales.
El comportamiento de la gripe también preocupa: lleva seis semanas al alza y ha superado el nivel muy alto de transmisión, situándose en una incidencia estimada de 418 casos por cada 100.000 habitantes. Este año, además, el virus gripal se ha adelantado aproximadamente cuatro semanas respecto a otras temporadas, con una predominancia del subtipo A(H3N2) variante K, que podría generar una respuesta inmunitaria menos efectiva.
Las autoridades señalan que las infecciones respiratorias afectan especialmente a personas mayores y colectivos vulnerables, y que en periodos de máxima incidencia pueden tensionar de forma significativa la capacidad asistencial. Los ingresos hospitalarios ya han superado el pico registrado en la temporada 2022-2023 y, a este ritmo, podrían sobrepasar también los de los dos últimos inviernos.
Con esta resolución, el Gobierno busca proteger a los grupos más frágiles y garantizar un entorno más seguro en centros sanitarios y residencias, reforzando así las medidas de prevención ante la presión creciente de las enfermedades respiratorias.

































