TMB mejora la accesibilidad en Sants Estació y Torrassa

TMB mejora la accesibilidad en Sants Estació y Torrassa con el recrecido de los andenes

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha terminado este verano las obras de adaptación de los andenes en Sants Estació, de la línea 5, y Torrassa, de la línea 1. La actuación tiene como finalidad facilitar el acceso a los trenes y mejorar las condiciones de seguridad y comodidad de los usuarios.

El recrecido de los andenes permite disminuir tanto la distancia vertical como la separación horizontal entre el tren y el andén, reduciendo los desniveles y los espacios que pueden dificultar la entrada o salida de los vagones. De este modo, se facilita el tránsito de los pasajeros y se minimizan los riesgos durante las operaciones de subida y bajada.

La intervención forma parte de la estrategia de TMB para avanzar hacia un sistema de transporte público cada vez más accesible, seguro e inclusivo, especialmente para las personas que encuentran mayores dificultades para desplazarse por la red.

Una mejora especialmente útil para las personas con movilidad reducida

La actuación tiene un impacto directo en los usuarios con movilidad reducida, aunque sus beneficios se extienden al conjunto de viajeros. La reducción del desnivel facilita también el desplazamiento de quienes viajan con maletas, carritos de bebé o niños pequeños.

Esta circunstancia adquiere especial relevancia en Sants Estació, uno de los principales intercambiadores ferroviarios de Barcelona y un punto con una elevada presencia de viajeros que se desplazan con equipaje.

La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha puesto en valor la intervención y ha señalado que la compañía mantiene su apuesta por un metro que permita una mayor autonomía a los usuarios y ofrezca una mejor experiencia de viaje.

Un presupuesto anual de 900.000 euros para adaptar estaciones

La finalización de los trabajos en estas dos estaciones supone un nuevo avance dentro del plan de adaptación de las líneas convencionales del metro de Barcelona.

TMB dispone actualmente de una dotación anual de 900.000 euros destinada específicamente a este tipo de actuaciones. Esta inversión permite abordar, de forma aproximada, el recrecido de dos estaciones cada año.

Las líneas automáticas cuentan con una situación diferente. Sus 40 estaciones no necesitan este tipo de obras, ya que fueron construidas desde el inicio con los andenes adaptados y disponen además de puertas de seguridad en los accesos a las vías.

Sants Estació y Torrassa, dos puntos estratégicos de la red

La elección de las estaciones que se incorporan al programa responde a criterios técnicos relacionados con la seguridad y la accesibilidad. TMB también tiene en cuenta factores como el volumen de viajeros, la condición de intercambiador de determinadas estaciones o la proximidad de espacios donde se celebran grandes acontecimientos.

Con las actuaciones ya completadas en Sants Estació L5 y Torrassa L1, los equipos técnicos de TMB trabajan ahora en el análisis de las próximas estaciones que podrían incorporarse al programa.

La compañía mantiene así un proceso progresivo de adaptación de la red con el objetivo de mejorar la accesibilidad, facilitar los desplazamientos y reforzar la seguridad de los pasajeros.